Juan Pablo Rangel operó desde el ayuntamiento una maquinaria donde Libertad recibía recursos públicos a plazo fijo 
y José Antonio Rico Rico los otorgaba como créditos que nunca serían cobrados.

La mala sombra de Servicios Financieros Libertad no se agota en los vínculos con Oceanografía y el ex presidente de la entidad, Martín Díaz Álvarez. La detención de Juan Pablo Rangel Contreras y las investigaciones relacionadas con ella han comenzado a revelar una trama que apunta hacia otro lugar: los indicios llevan hasta dos personajes prominentes: Francisco Domínguez Servién, ex alcalde de Querétaro y ahora senador de la República y José Antonio Rico Rico, ex presidente de Caja Libertad y ahora acaudalado empresario inmobiliario.

Juan Pablo Rangel, actualmente preso en el Cefereso de Tepic, fue el operador de una maquinaria que estaba asentada en el ayuntamiento de Querétaro, en los años en que Francisco Domínguez fue alcalde (2009-2012). Rangel era mucho más que el contralor municipal, tenía funciones de tesorero. Tomó decisiones sobre la colocación de dinero del ayuntamiento en Libertad, a plazo fijo. Losintereses de estas inversiones eran pagados puntualmente. El capital servía para apuntalar a Libertad, mientras Rico Rico hacía las maniobras.

La parte más truculenta del asunto consistía en la creación de un grupo de acreditados fantasmas, que obtenían préstamos de Libertad, sin tener condiciones para pagar. Esta parte de la operación era del conocimiento de José Antonio Rico Rico, entonces presidente de lo que era la Caja Libertad.

Los usufructuarios del producto de esta maroma financiera eran el propio Juan Pablo Rangel Contreras, además de Domínguez Servién y José Antonio Rico Rico.

La mayor parte de esas operaciones simuladas se concentró en créditos al consumo, donde Servicios Financieros Libertad tiene pasivos incobrables superiores a los 862 millones de pesos y una tasa de morosidad superior a 13%, y en inmobiliario rebasan 50 por ciento.

Las fuentes consultadas por El Economista, que pidieron no ser identificadas, destacan la laxitud de los procesos de otorgamiento de crédito a la vivienda y al sector inmobiliario. “Es ahí donde José Antonio Rico Rico ha construido su fortuna”, explican.

Como dato relevante, hay que considerar que Rico tenía un salario anual aproximado de 1.5 millones de pesos, y entre sus propiedades ahora se encuentra el edificio de las oficinas de Libertad, valuado en más de 120 millones de pesos.

Quizá no sea una casualidad que Servicios Financieros Libertad tiene en su actividad de crédito inmobiliario una cartera vencida que es equivalente a la mitad de los créditos otorgados para vivienda e inmuebles.

La última información disponible en la CNBV indica que de 196 millones de pesos prestados, hay 92 millones en cartera vencida.

A la luz de esta información, es normal que Servicios Financieros Libertad haya hecho todo lo posible por deslindarse TOTAL Y ABSOLUTAMENTE de Juan Pablo Rangel Contreras. No se trata de un personaje menor, sino de una pieza clave en el diseño de operaciones de millones de pesos, en perjuicio de los cientos de miles de cooperativistas que eran propietarios de Caja Popular Libertad.

El deslinde TOTAL y ABSOLUTO se dio en un desplegado de la segunda semana de diciembre del 2014, firmado por el presidente de Libertad, Carlos Septién.

Más allá de las declaraciones públicas, los trabajadores de esta empresa de servicios financieros han descrito a El Economista un proceso interno donde todo lo que huela a Rangel Contreras es “tratado con pinzas y de preferencia enviado a la basura (…) cuando se puede”.

El deslinde no es tan fácil porque Juan pablo Rangel fue director jurídico y luego director general de Caja Libertad. Siendo una de las personas más cercanas a José Antonio Rico contribuyó a dar forma al modelo de negocio de la caja popular y participó como externo en el diseño de la transición a sociedad financiera popular.

Salió en medio de un escándalo relacionado con un préstamo para la construcción de Plaza Boulevares. El desenlace de este mal crédito fue la adquisición de esa plaza por Libertad.

Cómo deslindarse TOTAL y ABSOLUTAMENTE de un hombre que desde el ayuntamiento colocó cuantiosos recursos públicos en la entidad financiera. Rangel Contreras está ahora en la cárcel, pero la historia no ha terminado con su consignación.

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