Si se compara el gasto del segundo año de Felipe Calderón (5 mil 473.4 mdp) con el de Enrique Peña Nieto (3 mil 439.5 mdp), la reducción es del 37.15 porciento.

Entre 2013 y 2014 la administración de Enrique Peña Nieto redujo en 18 por ciento el gasto en publicidad oficial.

Cifras del Sistema de Comunicación Social reportan que la administración federal centralizada y para estatal pasó de un ejercicio de cuatro mil 195.8 millones en el primer año a tres mil 439.5 millones de pesos en el segundo.

La publicidad oficial se refiere a los espacios que el gobierno compra a medios de comunicación para anunciarse e informar a la ciudadanía.

Si se compara el gasto del segundo año de Felipe Calderón (5 mil 473.4 mdp) con el de Enrique Peña Nieto (3 mil 439.5 mdp), la reducción es del 37.15 porciento.

Los recortes presupuestales desde el último año de la administración de Felipe Calderón se derivan de la caída de los precios del petróleo, ya que de acuerdo con el artículo 21 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, en épocas de “vacas flacas” el rubro que se deben podar es la comunicación social y la publicidad oficial.

La distribución del gasto en publicidad oficial es encabezada por la televisión, que concentra el 34 por ciento (mil 171.3 mdp), radio con 16 por ciento (559 mdp) y prensa escrita con el 15 por ciento (524 mdp).

La inversión en Internet sigue siendo marginal, ya que solo se destina el 6 por ciento (186 mdp).

Recorte, bien pero….

Para Fundar, Centro de Análisis e Investigación este decremento “representa una buena señal” pero que podría tener consecuencias sobre la vida de los medios.

Justine Dupuy, investigadora de Fundar, considera que limitar el presupuesto en este rubro va en la dirección correcta pero conlleva otras consecuencias porque el principal apoyo financiero que llega a los medios proviene del Estado a través de la publicidad oficial.

“Hay un debate pendiente sobre qué tipo de subvenciones, qué tipo de políticas públicas, desde el gobierno, en cuanto a medios ”, dijo Dupuy.

De acuerdo con la investigadora es necesario que el gasto de publicidad oficial no sólo sea limitado sino transparente. De lo contrario existen dos escenarios: uno, que los recursos millonarios sean malgastados; y dos, que haya un impacto directo en la libertad de expresión

“Se asigna de manera opaca y sin criterios claros a los medios de comunicación; a través de esta asignación hay la posibilidad del control de la línea editorial de los medios”, afirmó.

Cuando Enrique Peña Nieto era candidato a la presidencia presentó un manifiesto de 10 puntos denominado “Por una Presidencia Democrática” donde señalaba en el punto tres:

“Como presidente de la República impulsaré una reforma constitucional para crear una instancia ciudadana y autónoma que supervise que la contratación de publicidad de todos los niveles de gobierno en medios de comunicación”. 

Con información de El Financiero

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