José Luis Camacho Acevedo.

La entrevista que el presidente Enrique Peña Nieto concedió al prestigiado

diario Financial Times el pasado viernes está descrita en sus fondos

conceptual, social y político, en la columna que hoy mi amigo, el gran

periodista Joaquín López Dóriga, que publica en Milenio y de la me permito

transcribir dos párrafos que son axiomáticos.

Y digo axiomáticos porque la definición del término nos dice que el axioma

una verdad que convence por su propia evidencia. Es difícil pues, agregarle

palabras a lo que dice un axioma que lo dejen más claro de lo que está.

Joaquín cita primero la entrevista de Luis Videgaray con el medio referido:

“El mensaje de Videgaray vía Financial Times es que sí entienden que la

reconstrucción de la confianza en este gobierno es la prioridad y que de nada

sirven las más espectaculares reformas, si no se logra recuperar esa confianza

perdida: No solo se trata de reformar y reformar.”

Y recupera la del viernes del presidente Peña Nieto con el siguiente, repito,

axiomático párrafo de interpretación periodística.

“Esto fue reforzado por el presidente Peña Nieto cuando en una entrevista, el

viernes pasado al mismo Financial Times, que publicó ayer, les dice

que entiendan que sí entiende que el problema es de desconfianza y, añade,

incredulidad, y que por eso empuja la gran reforma siempre pendiente, la del

estado de derecho con un trípo de: certidumbre jurídica y fin de la

impunidad, transparencia con rendición de cuentas y combate a la

corrupción, que ha convertido en su prioridad.”

La definición de Peña Nieto para el momento es precisa y puntual.

Pero históricamente es saludable recordar que esas condiciones por las que

atraviesa hoy nuestro país, desconfianza e incredulidad, no son producto de

los errores de algunos de los funcionarios del actual presidente cometidos

recientemente.

Esa desconfianza, esa falta de credibilidad, la ausencia de transparencia y

rendición de cuentas son lesivos fenómenos que han tenido momentos de

verdadero abuso. Climáticos y cínicos, con José López Portillo, Luis

Echeverría, Carlos Salinas, Felipe Calderón y Vicente Fox.

Y eso por mencionar solo el pasado muy reciente del presidencialismo

mexicano.

Pero hay también casos como los de Juan Manuel Oliva que en Guanajuato

no solo dejó desconfianza e incredulidad. Oliva dejó un enojo social que aún

perdura en los guanajautenses. O Humberto Moreira en Coahuila. O la

pasividad y la permisividad punible de Gabino Cué en Oaxaca con el caso de

los maestros que cobran sin trabajar. O de los Heladio Aguirres en Guerreros

financiando la violencia de la CETEG.

Todos ellos son ingredientes de la manera en que se construye una

desconfianza popular en sus gobiernos.

No solo han sido las graves fallas cometidas por los funcionarios de Peña

Nieto que le han ocasionado una lesión importante a su imagen

internacionalPero Peña Nieto agarra y el toro los cuernos y no dice que NO

ENTIENDE lo que pasa en México.

Lo que afirma es que sí lo entiende pero que resolver los problemas que le

heredaron no es una tarea fácil.

Y en eso, creo que muchos estaremos de acuerdo.

EN TIEMPO REAL.

1.- El atorrante dirigente del PRI en Guanajuato, Santiago García, primo de su

padrino político el raterazo del senador Gerardo Sánchez García, a quien el

día que entregó la dirigencia de la CNC el REFORMA le documento todos sus

latrocinios en una primera plana de época, procede hitlerianamente y, sin

tomar en cuenta a organizaciones locales ni a César Camacho o Ivonne

Ortega les está diciendo a los candidatos a presidentes municipales de su

partido que él y solo él, será quien decida quienes serán integrantes de las

planilla de los ayuntamientos. Este tipo Santiago García López es un

verdadero chivo en cristalería.

2.- De Michoacán llega otra vez la noticia de que los pillastres de los maestros

de la Coordinadora le dan la vuelta a la ley educativa (texto de Reforma)

según la agrupación Mexicanos Primero que encabeza Claudio X. González. Y

el gobernador Salvador jara, perredista a las órdenes de Genovevo Figueroa,

es parte de la trama y por lo tanto presunto cómplice de ese delito. Cobrar

sin trabajar. ¿Pues en que mundo viven los señores de la CNTE de

Michoacán?

3.- Sin desperdicio la columna de Ciro Gómez Leyva hoy en El Universal. Trata

el tema de la llegada a la PGR de Arely Gómez. Y trae en ella, en la columna

por supuesto, un párrafo concluyente:

El diccionario de la Real Academia define la estupidez como una torpeza

notable en comprender las cosas. Quisiera creer que los juicios de quienes

proponen la versión Arely-Televisa están solo untados por la miel de la

estupidez. Pero son muchos años, muchos casos para no pensar que se trata

de un episodio más de, llamémosla así, malignidad intelectual: hacer un

señalamiento para sembrar una sospecha; no importa si la conjetura es

fundada o no, el objetivo es desacreditar para mermar.

¿Al más?

Deja un comentario

Login