El 16 de noviembre de 2007 el entonces procurador sostuvo una reunión con su contraparte Michael Mukasey en donde abordaron el tema de la “entrega vigilada” de armas.

A la serie de razones por las que Eduardo Medina Mora no debería ocupar la vacante en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se suma la posibilidad de que el embajador de México en Estados Unidos sí tuviera conocimiento del operativo “Rápido y Furioso”.

El polémico programa permitió la ilegal entrada de armas a México para, supuestamente, detener a grandes traficantes. Se aplicó entre 2009 y 2010 y fue la cuarta etapa de un operativo que inició en 2006, con la autorización del gobierno de Felipe Calderón. Se estima que el operativo permitió el tráfico de 2 mil armas.

Un documento del Departamento de Justicia obtenido por la periodista Dolia Estevez revela queMedina Mora sabía del trasiego de armas y que el gobierno de Estados Unidos capacitó a agentes de la Procuraduría General de la República en rastreo e identificación de armas de fuego.

El 16 de noviembre de 2007 el entonces procurador sostuvo una reunión con su contraparte Michael Mukasey en donde abordaron el tema de la “entrega vigilada” de armas de fuego de alto poder de EU a cárteles mexicanos.

El documento dice lo siguiente:

“De particular importancia, recientemente el Buró de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF) hatrabajado conjuntamente con México en el primer intento por tener una entrega vigilada de armas que están siendo contrabandeadas a México por grandes traficantes de armas. Mientras que los primeros intentos de estas entregas controladas no han tenido éxito, la investigación prosigue, y a la ATF le gustaría ampliar la posibilidad de estas investigaciones conjuntas y entregas controladas dado que sólo entonces será posible investigar a redes completas de contrabandistas de armas, en lugar de arrestar simplemente a un solo traficante. Con ese fin, es esencial que una unidad mexicana que haya pasado los exámenes de confianza (vetted) sea asignada a trabajar con la ATF en este asunto. El agregado de la ATF en la Ciudad de México ha informado al Procurador Medina Mora sobre estos intentos de entregas controladas [de armas de fuego], y le ha subrayado la importancia de que sean asignadas tales unidades con exámenes de confianza verificados”.

Dicho documento es público desde el 31 de julio de 2012 y forma parte del informe del congreso titulado R&F: La anatomía de una operación fallida.

Medina Mora fungió como procurador de 2006 a 2009. Antes de dejar el cargo designó a Carlos Fernando Luque Ordoñez como agregado de la PGR en Phoenix “para coordinar con la ATF todo lo relacionado con Rápido y Furioso”, según declaraciones de William Newell, agente especial a cargo de ese despacho.

Cuando estalló el escándalo, Luque seguía asignado en la oficina de la ATF pero a mediados de 2011 regresó a la Ciudad de México. Fuentes de la ATF señalan que fue enviado como representante de México ante la Europol.

Medina Mora se excusó en septiembre de 2013 de haber participado en el operativo. “La operación ocurrió después de que yo dejé la titularidad de la PGR”, dijo a Dolia Estevez meses después de asumir el cargo ante la Embajada de México en Estados Unidos.

“Medina Mora no sólo tenía conocimiento sobre los operativos de la ATF de ‘trasiego vigilado’ de armas de fuego de alto poder a México desde 2007, sino que dio su anuencia para que se condujeran conjuntamente con la PGR”, concluye la periodista.

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