Desde rupturas, hasta invasión de chinches, cosas malas suceden… Y aun así debes presentarte a la oficina. Sabemos que quejarte con tus compañeros no es muy bueno para tu carrera, así que reunimos algunos tips para mantener todo bajo control.

1. Tómate un día para ti

Cuando Jennifer Winter, de 37 años, decidió terminar su relación de ocho años con su novio, acababa de empezar en un trabajo como gerente de atención a clientes y era la primera vez que tenía a un equipo bajo su mando. “Durante un mes, intenté pretender que no pasaba nada malo, pero era un desastre”, dice. Sus colegas se dieron cuenta de lo que pasaba, cuando su ex le mandó flores y ella las tiró a la basura. “En retrospectiva, debí haberme tomado un tiempo para mí”, confiesa. “Es mucho mejor pedir un time-out, en vez de perder el control”, explica Joan C. Williams, directora del Center of Work Life Law en la Universidad de California. “Si intentas hacerte la fuerte y terminas hecha un desastre, perderás mucha credibilidad”, agrega.

2. Sea lo que sea, no llores

Oprah, quien, por cierto, se dedica a hacer llorar a todos, comenta que las lágrimas en la oficina están prohibidas. Regan Stephens, una editora de foto de 36 años, rompió en llanto al recibir la llamada de su doctor, diciéndole que estaba por tener un aborto natural. “Fue tan doloroso recibir esa noticia mientras estaba con mis compañeros”, cuenta. Si no puedes con el impacto, sal a dar un paseo. Di: “Lo siento, estoy pasando por algo difícil, pero me encuentro bien”.

3. Ten soluciones

Cuando su perrito fue atropellado, la estilista Abigail Swan, de 30 años, llamó a su salón, sin saber cómo reaccionaría su jefa. “Estaba ansiosa”, dice Abigail, pero minimizó el impacto que hubiera tenido su crisis en el trabajo y se ofreció a reagendar a sus clientes para el siguiente día. En cualquier crisis, ayuda si presentas un plan; di que trabajarás desde tu casa o estarás disponible por e-mails. “Enfócate en mantenerte optimista y segura de ti misma”, señala la experta en carreras de LinkedIn, Nicole Williams. “Tu jefe se sentirá como tú le digas que se sienta”.

4. Evita detonantes

No leas tu correo personal o las redes sociales durante el día. Ver las actualizaciones de tu ex prometido es algo que seguro te hará llorar.

5. No publiques todo

Pensamos que somos cercanos a nuestros compañeros de trabajo y tendemos a hablar de más. Pero al hacerlo, les darás información personal en un ambiente competitivo. Si un compañero quiere saber de ti, dile: “Es un momento difícil. Gracias por preocuparte”.

6. Engaña a tu cerebro

“Cuando no puedas dejar de preocuparte por algo, abre la boca”, sugiere la experta en carreras Penelope Trunk. “Tu cerebro pondrá su atención en otro lado”. Mojarte la cara con agua fría también puede ayudarte.

7. Ponte en modo automático

Cada noche, escribe tus tareas del día siguiente. En el trabajo, si te sientes abrumada, concéntrate en tus pendientes. “Aunque mis labios estuvieran temblando, involucrarme con otras personas al tratar de resolver sus problemas me da el impulso que necesito para volver a la realidad”, dice Nicole Williams.

1. Terminas una relación:  Mantenlo confidencial, a menos de que tu jefe conozca a tu ahora ex. Si crees que es necesario, tómate un día de descanso.

2. Un amigo cercano fallece:  Dile a tu supervisor. Debes tener derecho a una semana sin trabajo, si perdiste a un familiar o alguien cercano.

3. Falleció tu mascota:  ¿A tu jefe le gustan las mascotas? Esto es determinante para decidir si le dices cuál es tu problema o no. Si crees que es necesario, tómate un día.

4. Sufres de una adicción o un desorden alimenticio:  No le digas a tu jefe. Si la empresa ofrece un programa anónimo de ayuda, úsalo. Si necesitas tratamiento especializado, di que te vas de vacaciones.

5. Tienes una crisis financiera:  Tus jefes no necesitan saber acerca de tu pelea con tu arrendador o del robo de tu tarjeta de crédito. Pídele a tu coordinador que te contacte con el consejero financiero y tómate un día para poner todo en orden.

 

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