Postuladas en 1916 por Albert Einstein, las ondas gravitacionales, pequeñas vibraciones en el espacio-tiempo, transportan información sobre el movimiento de los objetos en el universo.

Sin embargo, son fenómenos muy débiles, por lo que detectar alguna de estas minúsculas vibraciones implica hallar efectos de los eventos más energéticos del universo.

Al cumplirse 100 años de esa teoría, los científicos del proyecto LIGO anunciaron en febrero de 2016 la primera observación de ondas gravitacionales, un fenómeno que resultó de la fusión de dos agujeros negros, de 39 y 29 veces la masa del Sol.

Cuatro meses después, los investigadores confirmaron la observación de un fenómeno más débil.

En los tres casos observados hasta ahora, LIGO utilizó dos detectores mellizos que identifican estas pequeñas ondas.

Estas ondas brindan información sobre los eventos que las originaron y sobre la naturaleza de la gravedad, por lo que los científicos esperan comprender, a través de su estudio, algunos de los misterios del universo.

Entre ellos, cómo se forman los agujeros negros o cómo se comporta la materia bajo las condiciones extremas de temperatura y presión.

Precisamente, la nueva observación, bautizada GW170104 y cuyos resultados fueron aceptados en la revista Physical Review Letters, también da a los científicos una serie de pistas sobre las direcciones en las que giran los agujeros negros.

Cuando hay un par de agujeros negros, estos pueden moverse tanto en la misma órbita como en una opuesta hasta alejarse del plano orbital.

Hay dos modelos principales que explican cómo se forman los sistemas binarios de agujeros negros: uno propone que nacen juntos, a partir de un par de estrellas originalmente alineadas, y el otro que se juntan cuando se hunden en el centro de un cúmulo estelar.

Gracias a las huellas dejadas por las ondas gravitacionales, los científicos de LIGO tienen evidencia de que los agujeros negros de la observación GW170104 no estaban alineados, por lo que se inclinan levemente a la teoría basada en los cúmulos de estrellas.