Fotografías de Amy Winehouse que demuestran que el amor puede matarnos

El amor es un juego perdido, tal como ella lo aseveró en esta canción.

“Sé que soy una persona talentosa, pero no existo para cantar, existo para ser esposa, madre y ver por el bienestar de mi familia”

– Amy Winehouse para la revista “Rolling Stone” en 2007

Con una voz enigmática, dispuesta a ser recordada durante cientos de años, Amy no será inmortal como sus canciones, no sólo era eso, ni siquiera quería serlo. Buscaba el amor verdadero y eso la llevó a una sobredosis a los 23 años y la predicción de su muerte. Diversos medios sólo conocían a la Amy drogada, con un vaso de vodka, restos de cocaína en la nariz y pipas de crack en las fotos de portada. Se enamoró del hombre equivocado pero probablemente su fragilidad la hubiera hecho caer en cualquier vértigo abierto sólo para tragarla y no devolverla a la realidad nunca más.

Buscaba desesperadamente validación personal, amor incondicional y seguridad. Se convirtió en una adicta al amor, a hacer feliz a su pareja a costa de su satisfacción y su bienestar. Amy Winehouse se drogaba en exceso y bebía de la misma manera pero no fueron las drogas las que la mataron, Amy murió de amor.

Como si estuviera cegada y seducida por las reacciones químicas que provoca estar enamorado, este sentimiento se convirtió en una adicción que la llevó a terribles crisis personales y profesionales para devenir en el uso de drogas mucho más intensas y terribles. Vodka, cocaína, heroína y cualquier otra, sustituyeron una relación que terminó por ser un embrollo lleno de peleas y desencantos.

Un hombre se convirtió en su perdición. Encantada por tener a un compañero de vida con el que las risas y los silencios eran perfectos, Amy se entregó por completo a Blake Fiedler-Civil, a quien hoy todos culpan por su adicción a las drogas. Blake trabajaba como asistente de producción de video. Se conocieron en 2004 en un pub de Londres y entonces, su atracción los unió.

Un año después, Blake la abandonó y Amy tomó pastillas para la depresión y empezó con un trastorno alimenticio. Amy continuó con su carrera y fue en esa época que grabó “Back to black” tal vez su más grande éxito, y para ella, su más grande derrota.

La fama aumentó, Amy parecía consumar y consolidar su carrera, era conocida en todo el mundo pero quien marcó esa cicatriz en su corazón, intentó nuevamente entrar a él. Era el año 2007 y la pareja retomó su relación. Se casaron y Amy se hundió en un vórtice de desequilibrio del que nunca pudo salir.

 Ninguno de los dos podía lidiar con el otro. Era una relación enfermiza y tan dependiente, que se convirtieron en una pareja desequilibrada, destructiva y, por supuesto, tan intensa como para no darse cuenta del error que ambos cometían. En una ocasión, comenzaron a discutir al grado de perder el control y romper botellas, muchos de esos vidrios se enterraron por toda la piel de Blake. Sangraba pero sólo eso pudo calmar la pelea, entonces, como una prueba de amor, Amy también se enterró algunos cristales, o al menos eso es lo que cuenta quien fue el amor de la vida de la cantante.

La destrucción se hizo constante para la diva del soul y el A&B; cancelaba sus conciertos por estar completamente drogada, prefería visitar a su esposo en prisión que mantener una rutina saludable. En una entrevista, aseguró  “me enamoré de alguien y eso no me hizo nada bien”.

Lo único lógico que Amy podía hacer era alejarse, pero como si tuviera un campo de fuerza que la unía con gran poder a Blake, Amy intentaba con todo su odio, rabia y autoestima, alejarse de las garras de la destrucción. Los dos se rompían el corazón una y otra vez, pero intentaban sanar juntos: una paradoja que no tuvo un final feliz.

Amy lo dejó pero no volvió a ser la misma por el resto de su existencia. Aunque sostuvo una nueva relación con Reg Traviss, el deterioro ya era un sello característico de la voz judía y londinense que dejó la vara muy alta para todas las cantantes.

Su amor no fue lo que esperaban. Nadie comienza una relación creyendo que todo se va a ir al cargo. Ni siquiera después de algunos meses, cuando las cosas no marchan como debieran y estamos seguros que estaríamos mejor que con esa mala compañía, nos decidimos a intentar que las cosas cambien con todas nuestras fuerzas. Amy no siempre fue la chica devastada y trash que conocemos. Mira estas fotografías inéditas de la mujer con la voz más seductora y conoce un poco más la triste historia detrás de sus canciones.

Con Información : CulturaColectiva

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