Propiedades nutricionales
1. Contiene entre 15 y 17 % de proteína. Presenta un excelente balance de aminoácidos (lisina, fenilalanina, leucina, valina, treonina, isoleucina, metionina, triptófano). Entre un 50 y 60%, de almidón, lípidos de 7 a 8%, calcio, hierro, fósforo , potasio, zinc, ácido fólico y magnesio, así como vitamina A , B1, B2 B3, C y fibra.

Beneficios para tu salud
2. Contribuye a controlar los niveles de glucosa en sangre. Además, contiene una coenzima (HMG-CoA) con actividad biológica para disminuir las concentraciones de triglicéridos y colesterol.

3. El grano de amaranto no posee gluten, por lo que es un alimento recomendable para celíacos, es decir, aquellas personas que tienen intolerancia a este elemento.

4. Su contenido de fibra mejora el tránsito intestinal, previene el estreñimiento, así como los divertículos, y además proporciona alimento para el crecimiento de bacterias buenas intestinales.

5. La amarantina (proteína presente en el amaranto), tiene la capacidad de disminuir la presión arterial, ayudando a prevenir y controlar algunos padecimientos crónicos (cardiacos, renales y cardiovasculares).

6. Ideal en anemias y desnutrición porque es un alimento rico en hierro, proteínas, vitaminas y minerales.

7. Inhibe la proliferación de células cancerígenas, por lo que ayuda en la prevención de diversos tipos de cáncer, tales como; colon, mama, cervicouterino, entre otros.

8. Su aporte de sodio, potasio, zinc, cobre, magnesio, y hierro colabora en el funcionamiento del sistema nervioso central.

Beneficios para tu belleza
9. Cabello. El jugo fresco de las hojas de amaranto ayuda al pelo a conservar su color, lo mantiene suave y es un gran tratamiento para la caída del cabello. Ayuda a mantener una buena producción de queratina dando fuerza y flexibilidad al cabello.

10. Piel. Su alto contenido de ácidos grasos esenciales (linolénico y linoleico) sirven de auxiliares para mantener suave la piel. Los tocoferoles (vitamina E) presentes en el aceite de amaranto son compuestos activos utilizados en cosméticos, productos para el cabello, productos para el cuidado de la piel, como agentes humectantes y antioxidantes.

Cómo incluir el amaranto en tu dieta
Podemos incluirlo en nuestra alimentación aprovechando la adición de este grano a productos como galletas y panes, que se procesan con harina de amaranto.

El amaranto tiene la posibilidad de poder consumirse casi desde la siembra, en forma de germinado, de hojas tiernas en ensaladas o molidas para servirse en forma de sopa. Las hojas de amaranto, además de consumirse frescas, pueden deshidratarse y molerse para conservarla en forma de polvo.

El grano puede emplearse como cereal, tostado y molido para elaborar harina y una gran cantidad de derivados, tales como: dulces artesanales, granola, harinas integrales, panificados, pastas, aceites comestibles, papillas para bebés, concentrados proteicos, barras energéticas y alimentos nutracéuticos especiales para enfermos diabéticos o con cáncer.

Fuente_ cocinafacil.

Por admin

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