Si tienes ganas de algo nuevo, quieres un reto y eres súper flexible, ve si puedes torcerte en alguna de estas posiciones. Puntos extras si recuerdas estirar.

Fuerza G

Dobla tus rodillas, siéntate entre tus pies y acuéstate hasta atrás (puedes usar una almohada para recargar la cabeza). Tu pareja, que amará esta posición, debe ponerse de rodillas. Si tus piernas no se duermen, tendrás una buena estimulación interna y tendrás las manos libres para estimular tu clítoris.

Carretilla invertida

Acuéstate boca arriba y… ya. Ese es tu único trabajo. El debe pararse a la altura de tus pies, levantar tus piernas y caderas para poderte montar como un hombre de las cavernas. Mantén tu barbilla pegada a tu pecho para que no te lastimes la espalda. Él podrá sostenerte arriba más tiempo si está contra una pared o recarga tu peso contra su cuerpo.

El pilote de seguridad

El pilote es un favorito del porno pero raramente aparece en la vida real porque siempre acaba en dolor, torticolis, hospital y probable collarín para todos. Intenta esta versión modificada: acuéstate en un sillón con tu booty en los cojines traseros y tu cabeza colgando de los cojines delanteros. Tu pareja debe pararse encima de ti con los pies en el sillón, doblando las rodillas y sosteniéndose del sillón.

Sentadillas profundas

Pon tus habilidades de guerrera a trabajar con una posición contigo encima. Tu pareja debe acostarse boca arriba mientras tu te pones encima con una pierna para atrás entre las suyas. Tu otra pierna debe ir doblada a lado de su pecho. Así tendrás más terreno y poder para penetración a tu gusto.

Oral flotando

Ten sexo oral como los astronautas (obvio no). Acuéstate boca abajo en la cama con tus piernas colgando de un lado. Tu pareja súper fuerte debe arrodillarse de un lado del colchón, levantar tus piernas encima de sus hombros, sostener tus caderas y trabajar entre tus piernas. Flota de placer.

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