Por: noticiasdequeretaro.com


En tres meses se proyecta concluir la fase preclínica de la vacuna contra el COVID-19, que desarrollan investigadores de la Universidad Autónoma de Querétaro y que se basa en la proteína “S” del virus SARS CoV-2; de lograr los resultados esperados, a principios del 2021 se podría iniciar con las pruebas en humanos si la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios otorga el permiso. 

La fase contempla las pruebas de seguridad, toxicidad e inmunogenicidad en animales -entre la experimentación y la evaluación de los resultados para garantizar la inocuidad y efectividad-; mismas que ya arrancaron en cuatro modelos de animales: ratones, conejos, ovejas y cabras, como lo dio a conocer la institución a través de un comunicado. 

De acuerdo con el académico e investigador de la Facultad de Ciencias Naturales y quien lidera el proyecto, Juan Joel Mosqueda Gualito, el sistema de inmunización que se utilizará consiste en aplicar dos dosis, una vez aplicada la primera se deberán esperar 21 días para analizar la respuesta inmunológica y poder aplicar la segunda. 

Explicó que se busca hacer ensayos en conjunto con instituciones de salud que tengan el virus causante de la enfermedad COVID-19 aislado, a fin de analizar si la vacuna puede bloquear el virus y poder generar un ensayo preclínico más completo. 

“Vamos a medir la presencia de anticuerpos y también si la vacuna tiene algún efecto adverso como inflamación, hipersensibilidad o daño en el tejido. Si no pasa nada de lo anterior, entonces se procede a medir el nivel de anticuerpos y respuesta inmunitaria con análisis de sangre a los 10, 21 y 31 días”. 

El investigador destacó que la UAQ es la única institución que evalúa los efectos de la vacuna en cuatro modelos de animales, lo que da ventaja a este desarrollo de obtener resultados prometedores, en cuanto al tema inmunológico para avanzar en el proceso de que la Cofepris otorgue el permiso para la siguiente fase. 

Con la vacuna en contra del COVID-19 de péptidos quiméricos, explicó el investigador al inicio del proyecto, se busca generar inmunidad en las personas e impedir que el virus pueda unirse a su receptor en las células, evitando así, la enfermedad; para ello se identificaron y diseñaron seis péptidos del RBD-S, se generaron los péptidos sintéticos para hacer pruebas de reconocimiento, se unieron las secuencias nucleotídicas para formar un gen quimérico, con lo que se produce la proteína quimérica recombinante. 

En un comunicado, la rectora de la UAQ, Teresa García Gasca, destacó que el protocolo de la fase preclínica fue aprobado por el Comité de Bioética de la institución, con el objetivo de garantizar un trato digno para los animales de experimentación, de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana; por lo que los conejos, ovejas y cabras no serán sacrificados al término de su participación en el ensayo. 

Los ensayos de vacunación se efectúan en las instalaciones de la Facultad de Ciencias Naturales campus Amazcala de la UAQ, ubicado en el municipio de El Marqués. 

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