Domingo 20 de octubre en San Luis Potosí se jugaba el “clásico de la 57” era un partido esperado por ambas aficiones que tenían rato sin verse las caras pero ese rato sobrepasó la pasión.

Desde que arribó la afición queretana los locales no dejaron de molestar a los visitantes durante los 90 minutos o más que los queretanos estuvieron en el estadio.

En el primer tiempo cayó el gol de gallos, los visitantes estaban en su fiesta, los locales estaban interrumpiendo la fiesta de la visita.

Fue entonces donde los visitantes llegaron a su límite y empezaron a responder, fue tanto la respuesta que tuvieron que desalojar cierta parte de la afición local a otra zona y parecía que todo se calmaba.

Llego al segundo tiempo y ya con el segundo gol de gallos; fue ahí cuando la afición local se olvidó totalmente del partido y empezó a arremeter contra los visitantes, esto se salió de control puesto que la seguridad en el estadio era casi nula y ridícula tan así que le abrió las puertas a la barra de San Luis”la guerrilla” para que tuvieran acceso a la zona visitante.

Y el problema es que afuera tampoco había seguridad y sabiendo que la gente local estaba ávida de buscar a la visita … Aún así la seguridad fue casi inexistente afuera y adentro, una burla porque siempre ha sido así la seguridad allá.

Nos quedamos con ese sabor de boca amargo puesto que no llegamos a concluir el juego, donde nuestro equipo queretano estaba haciendo muy superior a la escuadra de San Luis.

Por otra parte nos queda muy claro que ese estadio nunca ha tenido las medidas de seguridad para este partido.

Lo importante es que gallos se llevó el clásico de una forma muy superior, contundente y lo mejor entendieron lo que se jugaban.

Max Hurtado / La Cabina Del Gallo

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