Un tribunal francés condenó a tres años de cárcel a una anestesista de 51 años, quien además no podrá ejercer la profesión, luego de ser acusada provocar la muerte de una paciente británica, por estar bajo los efectos del alcohol durante una cesárea.

Helga Wauters fue declarada culpable por homicidio involuntario por el caso de Xyntia Hawke, quien murió cuatro días después de que se le realizara un mal procedimiento durante la cesárea que le practicaron, lo cual ocasionó que su cerebro dejara de recibir oxígeno y la envió a paro cardiaco.

Según los investigadores, la doctora intubó la vía digestiva en lugar de la respiratoria, sin darse cuenta. El hecho fue calificado como “una carnicería” por parte del fiscal a cargo del caso.

Derivado de la falta de oxígeno, la paciente murió, mientras que el bebé logro sobrevivir- De acuerdo con testigos, la anestesista estaba trabajando ebria, lo que posteriormente generó que la policía hallara 10 botellas de vodka vacías en su casa.

La anestesista admitió que durante la investigación que había empezado su día bebiendo vodka con agua, “como todos los días”. Luego de conocer los detalles de la investigación, la justicia también la condenó a entregar cerca de 1.4 millones de euros (más de 33 millones de pesos) de indemnización al hijo de la víctima y a su familia.

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