El Supremo Tribunal Federal  de Brasil equiparó la homofobia con el racismo
Tras esta decisión, el Congreso brasileño expresó su malestar, ya que se sintió despojado de sus funciones

La Corte Suprema de Brasil, uno de los países con más asesinatos de personas LGBT del mundo, determinó criminalizar la homofobia.

Con ocho votos a favor y tres en contra, este jueves, el Supremo Tribunal Federal (STF) equiparó la homofobia al delito de racismo.

Ahora el Congreso, de mayoría conservadora y con fuerte influencia de las iglesias pentecostales, deberá formular una ley con la que se castigue de manera específica ese tipo de discriminación.

“Todo prejuicio es violencia. Toda discriminación es causa de sufrimiento, pero aprendí que algunos prejuicios causan más sufrimientos que otros, porque son heridas que castigan a la persona ya desde su hogar, aparta padres de hijos, hermanos, amigos, por la simple circunstancia de intentar vivir lo que se lleva como esencia y que no cumple con el disfraz socio-político determinante”, afirmó la jueza Cármen Luzia.

La máxima corte brasileña consideró que el poder legislativo ha sido omiso ya que hasta el momento no ha aprobado una ley que permita castigar este tipo de conducta.

En tanto, los tres jueces que votaron contra la determinación, consideraron que la criminalización de la homofobia es responsabilidad del Congreso y no del STF.

“Solamente el Parlamento puede aprobar [la definición de] delitos y penas; sólo el Parlamento puede legislar sobre conducta penal”, opinó Ricardo Lewandowski.

Cabe señalar que en Brasil, los actos de racismo son castigados de uno a tres años de prisión o de multas, y ahora estas sanciones también serán aplicables a los actos de “homotransfobia”.

Tras esta decisión del STF, el Congreso brasileño expresó su malestar, ya que se sintió despojado de sus funciones, informó La Jornada.

“La Constitución asegura al Congreso Nacional la atribución de legislar. El Parlamento respeta la decisión del Poder Judicial (…) pero no puede aceptar la interpretación de que es omiso, ya que se guía por el debido respeto a la democracia y la pluralidad de opiniones, representadas en los diferentes legisladores electos por el pueblo”, reclamó la presidencia del Senado en un comunicado.

Asimismo, la Cámara alta sostuvo que existe al menos un proyecto en tramitación sobre la criminalización de la homofobia, pero que no ha sido apreciado por la Cámara de Diputados.

Sin embargo, las iglesias pentecostales, que cuentan con una numerosa bancada en el Congreso, consideraron que la criminalización de la homofobia podría restringir la libertad de culto de sus pastores, quienes temen ser penalizados por su rechazo a las uniones homoafectivas que están implícitos en sus textos religiosos.

No obstante, el veredicto del STF fue muy explícito al señalar que la criminalización de la “homotransfobia” no puede restringir la libertad religiosa.

Lo anterior, mientras los cultos no promuevan un “discurso de odio”, que inciten a la discriminación, hostilidad o violencia contra personas debido a su orientación sexual o su identidad de género.

Deja un comentario