El 10 de enero la vida para los estudiantes del Colegio Cervantes dio un giro de 90 grados y es que un alumno de tan sólo once años abrió fuego contra siete personas, para después suicidarse.

Debido a los impactos de bala, la maestra del agresor murió mientras que cinco niños y un profesor quedaron heridos. Este ataque podría repercutir en la vida de los menores, es por eso que las autoridades escolares decidieron implementar un plan operativo.

Uno de los puntos más importantes fue una terapia post traumática dirigida a alumnos, padres de familia, personal administrativo y docentes de la escuela, al término de este protocolo entregaron mochilas transparentes.

Esta iniciativa sólo se implementara si los niños y padres de familia están de acuerdo. Así que quedará en manos de la comunidad escolar si ocupan o no las mochilas.

Será este jueves 16 de enero que los estudiantes regresen a sus labores educativas, por lo que padres de familia se mantienen a la expectativa sobre lo que ocurrirá, pues según sus palabras lo acontecido marcará un cambio en el Colegio, contaron a medios locales.

Deja un comentario