Hay dos cosas que son terribles para un gamer: que le borren el avance de un juego y que le tiren su colección; esto último fue lo que le pasó a un empleado de la tienda J&< Game en Nueva York, quien dio a conocer que su mamá le tiró a la basura una colección de videojuegos con un valor de 10 millones de pesos.

Pero no fue una venganza o porque el sujeto fuera un acumulador o “parásito” en la casa de sus padres; resulta que él ya no vivía ahí, sin embargo, utilizó la bodega que hay en dicha casa para almacenar sus valiosas pertenencias. Lamentablemente, nunca le mencionó a su papá y mamá lo importante que eran estas para él.

Así, haciendo limpieza de fin de año, la señora sacó todo lo de la bodega, pensando que eran baratijas, y lo tiró a la basura sin detenerse a pensar en por qué estaban los videojuegos ahí guardados o preguntarle a su hijo si aún los quería.

Nuestro amigo, que no quiso dar a conocer su nombre ni el de su mamá, señaló que había piezas muy raras en su desechada colección de videojuegos; incluyendo títulos sellados y consolas en su empaque original.

Entre otras cosas tenía más de 500 juegos de PS1 cerrados y plataformas en buenas condiciones como lo eran Atari, Coleco, Intellivision, Famicom, Super Famicom, TGfx, PCE, NG AES, MegaDrive y un Master System, por mencionar algunas.

Además de todo esto, también le tiraron su colección de Magic, que también tenía varias tarjetas raras; todos sus cómics, su antiguas patinetas, equipo de una batería, dos soportes para guitarra eléctrica y varios pedales de efectos.

Si bien está muy molesto por la pérdida de todos su videojuegos y demás pertenencias; le pide a los coleccionistas que si van a guardar sus cosas en la casa de sus padres, hablen con ellos de manera directa del por qué dejan todo eso ahí, y el valor (monetario o sentimental) que esto tiene.

Deja un comentario