Como parte de las acciones implementadas por la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) como respuesta a la pandemia de COVID-19, esta Casa de Estudios ofrece, además del tamizaje molecular de detección del virus SARS-CoV-2 y de la prueba serológica para detectar anticuerpos, un proceso -único en su tipo a nivel nacional- de seguimiento clínico a las personas que han resultado “reactivas” al patógeno.

Liderado por el Sistema Universitario de Salud (SUS), un equipo de médicos, egresados, pasantes, químicos farmacobiólogos y nutriólogas dan acompañamiento a los portadores del virus, a fin de estudiar los síntomas que llegan a presentar a lo largo del tiempo, así como los efectos adversos permanentes relacionados al contagio, en personas que no han desarrollado de manera severa la enfermedad.

La rectora del Alma Máter queretana, Teresa García Gasca,  indicó que después de que el tamizaje molecular confirma que una persona es reactiva al virus SARS-CoV-2, se evalúan sus antecedentes, sus síntomas y se le realiza mediciones de umbral olfatorio, así como niveles de oxigenación.

En este sentido, la investigadora manifestó que se han atendido 263 pacientes, en donde se ha detectado que el síntoma de mayor prevalencia es el bajo umbral olfatorio, es decir, la disminución del sentido del olfato; y en segundo lugar, la cefalea o dolor de cabeza.

“Es un servicio adicional relativamente nuevo dentro del programa que estamos trabajando y que nos va a permitirá generar un servicio clínico integral de detección del virus y seguimiento de personas que hayan estado contagiadas y con ello, tener una mejor atención con respecto a que recuperen la salud”, manifestó la Dra. García Gasca.

Debido a que los portadores han desarrollado síntomas leves a moderados, el acompañamiento por parte del equipo del SUS ha sido de manejo domiciliario, dependiendo de su historia clínica se determina si se necesitan visitas regulares o se hace seguimiento a distancia.

“El trabajo que estamos haciendo nos permitirá generar conocimiento original sobre el comportamiento del contagio y sobre el comportamiento de la misma enfermedad”, apuntó la Rectora.

En cuanto a la prueba LAMP de detección de la UAQ, en tres semanas se han procesado 1,491 muestras de candidatos voluntarios, mismas que han arrojado 257 resultados “reactivos”, es decir, un 17 por ciento de prevalencia en población abierta asintomática. De acuerdo con García Gasca, este índice de prevalencia se ha mantenido de forma constante.

Mientras que de las 1,151 pruebas serológicas realizadas para la detección de anticuerpos, se han encontrado 572 personas positivas, es decir una prevalencia del 49.7 por ciento, lo que sigue mostrando una alta exposición de la población al virus SARS-CoV-2.

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