Por movimientos irregulares de efectivo, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ordenó congelar las cuentas e iniciar una investigación por lavado de dinero y evasión fiscal en contra de José Ángel N, abuelo del menor que disparó contra alumnos y maestros del Colegio Cervantes de Torreón.

Este martes, un juez le dictó prisión preventiva, por lo menos hasta el próximo domingo, a menos de 24 horas de haber sido detenido.

En la reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) celebrada en la Ciudad de México, el titular de la UIF, Santiago Nieto, reveló que también se indagan los bienes y las cuentas del padre y la abuela del menor.

Perdónenme la expresión, no es ningún seminarista; el abuelo (José Ángel N) tiene 121 millones de pesos, flujo en efectivo hacia empresas, tiene recepción de flujos de efectivo por 24 millones en sus propias empresas, adquisición de seis vehículos de lujo en dos años: tres BMW, tres Jeep Cherokee, detalló.

Santiago Nieto agregó que se detectaron flujos de recursos que no corresponden con una actividad de un salón de fiestas, que es lo que tienen reportado formalmente.

La abuela, la señora Rebeca, tiene la adquisición de tres camionetas de lujo, además blindadas; transferencias de dinero hacia Estados Unidos y un problema de defraudación fiscal. Ninguno, ni la abuela, ni el abuelo, ni el hijo, presentan declaraciones fiscales, por tanto es un tema de lavado de dinero y defraudación fiscal.

En una audiencia en Torreón, la FGE formuló la imputación contra José Ángel N, de 58 años, detenido por su presunta responsabilidad en homicidio por omisión, pues se determinó que es el propietario de las dos armas que fueron utilizadas en el tiroteo y que no las resguardó adecuadamente en su domicilio.

Ambas partes solicitaron la duplicidad del término, por lo que el domingo se puede definir su situación legal.

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