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miércoles, marzo 3, 2021

La vacuna rusa que nadie quiere y la infodemia alimentada por el doctor Gatell

Gatell ha desatado una gigantesca infodemia para justificar la compra de la vacuna rusa que no tendremos a tiempo… exactamente el caso de Pfizer.

“Donde no hay verdad no hay amor… La lengua mata como un cuchillo”.Papa Francisco

Enrique Galván Ochoa, miembro del equipo que redactó la Guía Ética para la Transformación de México, ha publicado este sábado 30 de enero de 2021 en La Jornada un sondeo no probabilístico —pero sin duda valioso, sobre todo por la contundencia del rechazo a dos de las opciones— relacionado con las vacunas contra el covid-19 disponibles en el mundo.

Las vacunas “china” (4% de preferencias) y, sobre todo, la rusa Sputnik V (1%) de plano no son aceptadas por los mexicanos.

Nuestra sociedad prefiere las vacunas desarrolladas en Reino Unido, Alemania y Estados Unidos, la de Moderna (38% de las preferencias), la de Pfizer (26%) y la de AstraZeneca (23%).

Curioso que la vacuna más apreciada por los mexicanos y las mexicanas, la de Moderna, no haya sido adquirida en ninguna cantidad por el gobierno de México —peor aún, ni siquiera se intentó negociar con esa empresa—.

Más que curioso, indignante, que en la desesperación de la administración pública por no haber realizado adecuadamente el proceso de compra de los viales que salvan vidas —sin duda le faltó eficacia a Marcelo Ebrard y a su negociadora en las adquisiciones, Martha Delgado—, ahora insista la 4T en que debamos conformarnos con dos productos poco confiables, el de Cansino (chino) y el Sputnik V (ruso).

Y más, la empresa china quizá pueda entregar en el corto plazo las millones de dosis que se le pidan; la rusa no tiene la capacidad de fabricación que se necesita para surtir los pedidos.

Galván Ochoa es amigo de López Obrador, pero como Aristóteles, es todavía más amigo de la verdad. El periodista citado quizá habría preferido que en su sondeo resultara mejor evaluada la vacuna preferida de la 4T, la rusa. Pero es la menos aceptada. A pesar de ello, publicó la verdad,

Un hombre decente como Andrés Manuel aprecia a alguien incapaz de mentir o de ocultar información. De ahí que el presidente de México invitara al columnista de La Jornada a participar en el equipo que redactó la guía ética que debe inspirarnos a todos para sumarnos al trabajo de construir el México nuevo que el proyecto político de izquierda actualmente en el poder ha prometido.

Cuando Gatell dijo la verdad

Hasta alguien tan dañado por el virus de la politiquería dice de vez en cuando la verdad. Hace unos meses, López-Gatell se manifestó abiertamente en contra de la vacuna rusa por elementales detalles técnicos:

“Nos ha sorprendido, como le sorprendió a la Organización Mundial de la Salud, conocer de la vacuna rusa, cuando hasta donde llegaba la información pública mundial no había llegado hasta la fase tres. Definitivamente, y esto lo quisiera dejar muy claro, no se puede empezar a utilizar una vacuna que no haya terminado satisfactoriamente los estudios de fase tres, no se puede, no se debe por razones éticas, por bioseguridad, y para todos los países es un estándar ético de práctica de seguridad”.Hugo López-Gatell

Evidentemente Gatell, educado en la mejor ciencia médica neoliberal —la de Estados Unidos— se refería a que la Sputnik V no había pasado satisfactoriamente los estudios de fase tres en las agencias reguladoras de medicamentos del vecino país o las más reconocidas de la Europa desarrollada.

Por cierto, la vacuna rusa sigue en las mismas: no se ha sometido al visto bueno de la estadounidense Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) o de la Agencia Europea del Medicamento (EMA).

¿Y la mexicana Cofepris ya dio por buenos los estudios de fase tres de la vacuna rusa?

Infodemia marca Gatell

La Organización Mundial de la Salud ha advertido sobre los riesgos o peligros de una infodemia, es decir de la abundancia de noticias falsas que complican la lucha contra el covid-19.

Por razones políticas, en México los adversarios de la 4T han difundido no pocas falsedades relacionadas con la pandemia provocada por el coronavirus. Este es un hecho que no puede dejar de subrayarse.

La mejor forma de combatir la mentira es decir la verdad, así de sencillo. En las épocas de crisis los gobiernos deben evitar caer en la tentación de informar falsedades para intentar tranquilizar a la población.

Tristemente Hugo López-Gatell ha cometido ese pecado, lo que es muy grave dada su condición de jefe de la estrategia del gobierno mexicano contra el covid.

En numerosas ocasiones Gatell ha sido impreciso, contradictorio o de plano mentiroso al referirse a la pandemia, por ejemplo con el uso del cubrebocas, que pocas veces ha recomendado y cuya eficacia negó en las etapas iniciales de la crisis. Eso ha tenido consecuencias porque ha confundido a la gente.

Lo que ahora ha hecho López-Gatell es bastante peor: afirmar que los expertos de Cofepris han dado una “autorización interna” para que se pueda aplicar la vacuna rusa en México. Eso es absolutamente falso porque nadie ha solicitado en tal dependencia ninguna autorización, por lo que no es posible que tengan sus especialistas información oficial de parte de los científicos rusos para evaluar a la Sputnik V con profesionalismo.

La verdad de la vacuna rusa en Cofepris

Es absolutamente verdad —mis fuentes lo confirman— lo que Ciro Gómez Leyva comentó anoche en Imagen TV:

1. Ni el El Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya, ni el Ministerio de Salud de la Federación Rusa, ni ninguna dependencia de ese gobierno, ni la embajada rusa en México, ni tampoco ninguno de sus representantes legales ha solicitado a Cofepris autorización para que se aplique en nuestro país la vacuna Sputnik V.

2. Fuentes del sector salud lo confirman y añaden que tales trámites empiezan cuando los desarrolladores de medicamentos solicitan a Cofepris autorización para su uso en México, algo que no ha ocurrido con la vacuna rusa.

3. Como nadie ha solicitado nada a Cofepris sobre la vacuna rusa, la dependencia mexicana no ha pedido al Comité de Nuevas Moléculas, presidido por el doctor Gustavo Reyes Terán, que se analice la Sputnik V.

4. Dado que el Comité de Nuevas Moléculas no ha sido oficialmente informado del interés del Instituto Gamaleya por solicitar un permiso en México, entonces el Comité de Nuevas Moléculas no ha sido convocado ni ha sesionado para analizar la Sputnik V.

5. Si el Comité de Nuevas Moléculas ha sesionado informalmente, es decir, sin hacerlo del conocimiento de quienes dirigen Cofepris, como el doctor José Novelo, se ha tratado de algo bastante irregular y quizá ilegal.

6. Cualquier información sobre la vacuna rusa —como la que Gatell trajo de Argentina, ¡no de Rusia!— que haya analizado ese comité sesionando en la clandestinidad no puede ser confiable para Cofepris si no la analiza a fondo, lo que implica solicitar el expediente científico completo a los desarrolladores del Instituto Gamaleya.

7. No hay ni puede haber —ha mentido Hugo López-Gatell— una “autorización interna” en Cofepris relacionada con la vacuna rusa. No es algo que hayan otorgado ni el titular de Cofepris, doctor Novelo, ni quienes lo representan en su ausencia (el doctor Novelo se recupera en Mérida de una cirugía del corazón, pero está plenamente al tanto de lo que pasa en la dependencia).

8. Si la próxima semana llega un cargamento de vacunas rusas a México se tratará de contrabando ya que al no contar con autorización de Cofepris no puede tener permiso de importación.

9. Será todavía peor significara una enorme falta de seriedad— otorgar a las carreras a partir del lunes un permiso de emergencia para la vacuna rusa que Cofepris no ha analizado porque no ha tenido acceso a ningún tipo de información sobre la misma.

10. Por lo demás, estamos ante un debate tan tonto como inútil. Rusia no podrá enviar a México, no en el corto plazo, muchas más vacunas de las comprometidas para la primera entrega, ya que no tiene capacidad de fabricación para atender la demanda de los países, como el nuestro, sin acceso a las mejores vacunas del mundo. Lo he dicho otras veces, Vladimir Putin pidió ayuda a Angela Merkel para producir en Alemania la Sputnik V. Fogueada en la política y en las negociaciones complejas, la Merkel le dijo que sí a Putin y, a diferencia del Son de la negra, también le dijo cuándo: en el mismísimo momento en que una Cofepris europea con prestigio analice la vacuna rusa y concluya que es segura. Antes, no. O sea que Gatell ha desatado una gigantesca infodemia para justificar la compra de una vacuna que no tendremos a tiempo… exactamente el mismo caso de Pfizer. Se entiende que seamos el último o el penúltimo lugar en las clasificaciones internacionales de países que mejor han enfrentado la pandemia; en la más reciente, entre 98 naciones, estamos en el lugar 97, solo arriba de Brasil.

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