El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, comenzó su viaje oficial a Washington, el primero que realiza al extranjero desde su llegada al poder en 2018, con una visita a los monumentos de los exmandatarios Abraham Lincoln y Benito Juárez en la capital estadounidense.

A primera hora de la mañana, López Obrador acudió al memorial de Lincoln (1861-1865) y posteriormente al de Juárez (1858-1872), situados ambos en el centro de Washington.

En un acto que duró alrededor de 10 minutos, el mandatario mexicano visitó el monumento ubicado en el National Mall la mañana de este miércoles.
López Obrador estuvo acompañado del canciller Marcelo Ebrard; Graciela Márquez Colín, secretaria de Economía; Alfonso Romo, jefa de la Oficina de la Presidencia; Martha Bárcena, embajadora de México EE.UU. y Christopher Landau, embajador de los EE.UU. en México.

Alrededor de unos 150 personas estuvieron presentes en la llegada de López Obrador en el monumento a Washington, en donde le gritaron algunas frases de apoyo como “es un honor estar con Obrador”.

El mandatario evitó realizar declaraciones y se limitó a presentar sus respetos ante ambos monumentos y saludar al poco más de un centenar de mexicanos congregados.

Entre los ciudadanos que madrugaron para ver al presidente las opiniones eran divididas, aunque todos coincidían en hacer ondear la bandera mexicana.

Por un lado, sus seguidores jaleaban sin descanso al mandatario, mientras, junto a ellos, sus detractores le criticaban duramente.

La comitiva mexicana estuvo resguarda mediante un fuerte dispositivo de seguridad y algunas vallas en la escalinata central.

Luego de realizar un recorrido por el monumento, el presidente de México saludó a algunas personas y se trasladó al monumento a Benito Juárez.

El presidente Andrés Manuel López Obrador depositó una segunda ofrenda floral en la estatua a Benito Juárez, en Washington D.C.

López Obrador también estuvo acompañado en este evento por el canciller Marcelo Ebrard; Graciela Márquez Colín, secretaria de Economía; Alfonso Romo, jefa de la Oficina de la Presidencia; Martha Bárcena, embajadora de México EE.UU. y Christopher Landau, embajador de los EE.UU. en México.

En otra breve ceremonia, y bajo una estricta vigilancia, se entonó el himno nacional mexicano para después retirarse del sitio junto con la comitiva que lo acompañaba.

Tras estas primeras dos primeras actividades, tendrá un almuerzo privado antes de su encuentro con el presidente Donald Trump.

El viaje de López Obrador está rodeado por la polémica debido a la agresiva retórica de Trump con el vecino del sur y su reiterada promesa de construir un muro fronterizo para impedir la llegada de migrantes que, insiste, pagarán los mexicanos.

El mandatario mexicano, fiel a su política de austeridad, llegó anoche a Washington tras un largo viaje en dos vuelos comerciales con una escala de dos horas y media en Atlanta (Georgia, EEUU).

López Obrador se aloja en la embajada de México en Estados Unidos, con lo que descansará en “territorio mexicano”, como ya había adelantado.

El motivo oficial de la visita es la entrada en vigor, el pasado día 1, del tratado comercial T-MEC, que sustituye al Tratado de Libre Comercio de Norteamérica vigente desde 1994, entre Estados Unidos, Canadá y México.

Pese al carácter trilateral del pacto, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, anunció a comienzos de semana que no acudiría a la cita.

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