Dos personas muertas y una más herida fue el resultado del ataque del menor de 17 años de edad, Kyle Rittenhouse, contra manifestantes contra el asesinato policial de Jacob Blake, hombre de origen afroamericano, quien fue acribillado por la espalda en otro de los interminables actos de violencia contra minorías en los Estados Unidos.

El señalado por los hechos ocurridos en la localidad de Kenosha, Wisconsin, es un menor de 17 años de edad, con acceso a un rifle de asalto y un largo historial de fanatismo por las fuerzas policiacas de EU desde su infancia.

De nueva cuenta y como es común en este tipo de protestas, la policía dejó que Rittenhouse portara un rifle cargado y amenazara a los asistentes antes de su ataque, sin temer a ninguna represalia por parte de las autoridades, presuntamente escudado en su piel blanca.

Incluso, se reportó que antes de su ataque, el agresor fue ayudado por la policía, quienes le brindaron agua. Posteriormente, le habrían permitido escapar de la escena pese a haber asesinado a dos personas y herido al menos a otra.

Varias grabaciones y fotografiás muestran al menor, quién se encuentra fugitivo, portando un rifle AR-15 y disparando a quemarropa a los manifestantes, en su mayoría personas de origen afroamericano.

Se trata del segundo incidente en 24 horas en donde un hombre blanco abre fuego contra manifestantes afroamericanos desarmados, según informó el portal NEWSONE.

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