Te separaste de alguien a quien querías mucho y hoy tiene un lugar dentro de tu círculo de amistades. ¿Es una buena idea?
Formaron una pareja durante algún tiempo. Luego, por diversas razones, dejaron de estar juntos. Pero es alguien a quien estimas y a quien consideras tu amigo (o amiga). Te importa su bienestar, le tienes confianza, ya conoce a tu familia y a la demás gente que te rodea, por lo que te resulta fácil contarle temas íntimos. Estas son todas buenas razones para que sigas considerando a esta persona como a un amigo. Pero si se da algunas de las siguientes posibilidades, tal vez resultaría oportuno que revises si realmente es beneficioso para ti este vínculo:
Esperas que vuelva a estar contigo: si la otra persona fue quien decidió cortar, jugar el rol del amigo (o de la amiga) puede parecer una buena táctica para que vuelvan a estar en pareja; sin embargo, esto suele traer aparejado que postergues indefinidamente tu parte afectiva esperando algo que no sabemos si llegará. Consejo: si decides intentar esta opción, que sea sólo por un tiempo limitado (por ejemplo, 4 meses).
Estás cerca para controlar su vida: al no poder estar al lado de esa persona, permaneces en las cercanías para enterarte de todo lo que hace y deja de hacer con su vida, e intentas entrometerte si se da la oportunidad. Este desgaste de energía te quita de tu centro y no te permite enfocarte al 100% en ti, en tu vida y en tus posibilidades de ser realmente feliz como protagonista de tu propia historia (no como satélite de una ajena).
Le cuentas cosas que no compartes con nadie más: este nivel de intimidad implica darle un poder especial que los demás no tienen y también la exclusión de otras personas en tu confianza, lo que irá en deterioro de tu nueva pareja (si ya la tienes) o de que estés lo suficientemente abierto como para encontrarla.
Mantienen relaciones esporádicamente: ¡ALERTA ROJA! Un ex es un ex, si la pareja se desintegró fue por motivos validos (por lo menos, para uno de los dos integrantes) y seguir teniendo sexo con esa persona puede hacer que te sientas en una zona gris a nivel emocional – creerás que hay una indefinición o experimentarás cierta inseguridad cuando, en realidad, las cartas están sobre la mesa.
¿Crees que se puede ser amigo de un ex?
Coach Hiram Abiff

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