Oye, espero que no te moleste si dejo la pistola encima de la mesa. No es por nada, pero pesa y es incómodo sentarse con ella.

-Hombre, si no se dispara sola, por mí no hay problema.

El diálogo es de 1981. Ocurre en la mesa de un restaurante de Buenos Aires donde se sientan por primera vez el excomisario y presidente de Argentinos Juniors Domingo Tesone y el agente de futbolistas José María Minguella.

Negocian el traspaso del joven futbolista por el que se pelea medio mundo. Se llama Diego Armando Maradona y Minguella lleva años intentando llevárselo al Fútbol Club Barcelona de España.

Minguella cuenta que Tesone era un tipo amable y que la pistola que puso sobre la mesa no era parte de una advertencia.

fuente: El imparcial

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