El pasado domingo 23 de agosto, el menor, originario de Brasil, pasaba la tarde jugando videojuegos con un teléfono móvil, en compañía de sus cuatro primos, cuando recibió una descarga eléctrica que le provocó la muerte.

Los hechos sucedieron en el estado brasileño de Pará, donde el citado día se registraron alrededor de 12 horas continuas de lluvias y fallas en la electricidad.

Según reportan medios locales, tras un largo rato jugando, el teléfono emitió una notificación de baja batería, por lo que el niño decidió conectar el aparato a un enchufe en el que los smartphones de sus primos también se alimentaban de electricidad.

Acto seguido, el niño continuó jugando su videojuego, recostado en el piso sobre una toalla. Sus primos hicieron lo mismo.

De pronto, se registró un corto circuito en la instalación de la casa, provocando que, a pesar de estar todos los niños cargando sus celulares en el mismo adaptador, solo Matheus recibiera una fuerte descarga eléctrica.

Sus padres lo trasladaron de inmediato a un hospital, donde le diagnosticaron un paro cardiorrespiratorio y, a pesar de que los médicos lograron que su corazón volviera a latir, sólo sucedió por un instante, para que después se confirmara su muerte.

En declaraciones a medios, la abuela del pequeño hizo votos porque el caso de Matheus ayude a entender a la gente los peligros de usar el teléfono o cualquier otro dispositivo móvil mientras está conectado a la corriente eléctrica.

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