Todos, absolutamente todos y aunque sea una sola vez en la vida, hemos regresado con algún ex, sin embargo, un estudio realizado por la Universidad Estatal de Kansas Amber Vennum, descubrió que no es una buena opción.

Pero, ¿Por qué?

Después de un rompimiento es muy probable que se alteren ciertas funciones del cuerpo que podrían generar ansiedad o depresión afectando así las actividades diarias.

Al regresar y terminar con la pareja constantemente, podría generarse la depresión provocando que nuestro sistema inmunológico se afecte y así generar una infección; además de estar más propensos a caer en vicios como el alcohol, cigarro, etc.

Además, este círculo vicioso podría generar falta de apetito, alteración del sueño y aumento de la temperatura corporal al alterar las hormonas corporales.

Como vemos, una mala experiencia amorosa nos puede afectar más de lo que nos imaginamos por lo que siempre debemos de ver el lado positivo de la situación para evitar dañar a nuestro cuerpo.

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