Puede que lo que veamos en la televisión no sea más que competencias de alto rendimiento, protagonizadas por personas en el peak de su estado físico y capacidad deportiva. Pero detrás de todo esto, en el mundo que las cámaras no están habilitadas para captar, lo que ocurre es algo muy distinto. Muchas historias se han escrito sobre lo que ocurre en las así llamadas “Villas Olímpicas”.

En caso de que nunca hubieras escuchado sobre estas, se trata de un complejo de edificios, cabañas u otra clase de viviendas que se habilitan exclusivamente para los atletas que participarán de las competencias.

A pesar de que estamos hablando de personas muy enfocadas y llenas de deseos de llegar a conseguir el oro en su categoría, no estamos hablando de robots. Encontrarse rodeado de atletas en su mejor estado físico es algo irresistible incluso para el más enfocado de los concursantes. Las historias sobre encuentros íntimos entre atletas son demasiadas para contarlas.

Esto deben haber tenido en mente los organizadores de las olimpiadas de Tokio, Japón, al diseñar unas camas especiales para que solo aguanten a una persona descansando. Con colchones armados sobre cajas de cartón, las camas especiales están pensadas para que en el caso de que dos personas decidan usarlas para algo más aparte de descansar, estas cedan.

Pero estas peculiares camas no serán la única medida que los organizadores tomaron para prevenir los encuentros furtivos.

Los organizadores también anunciaron que se repartirán cerca de 14 mil preservativos. Aunque los organizadores fueron muy específicos con la función de estos:

“Nuestra intención y objetivo no es que los atletas usen los condones en la Villa Olímpica, sino generar conciencia al llevarlos de regreso a sus propios países”

Por Redaccion

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