La Comisión de Estupefacientes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoció este 2 de diciembre al cannabis como una planta medicinal y la quitó de las lista de las drogas más peligrosas.

De los 53 países que conforman esta Comisión, 27 votaron a favor de quitar al cannabis y su resina de lista IV de la Convención sobre drogas de 1961, 25 estuvieron en contra y uno se abstuvo.

En la lista IV de la clasificación de la ONU se encuentran las sustancias consideradas las más peligrosas, bajo estricto control y de poco valor médico, como la heroína.

Sin embargo, esta planta seguirá en la lista I, que indica las sustancia prohibidas para su uso lúdico.

A favor votaron todos los Estados de la Unión Europea (UE), excepto Hungría; en América lo hizo Argentina, Canadá, Colombia, Estados Unidos, México, Uruguay y Ecuador; así como la India o Marruecos. Algunos de estos, como Canadá y Uruguay, ya han aprobado el consumo lúdico; otros, como México, están analizando la legislación.

En contra lo hicieron la mayoría de los países de Asia y África, Rusia, China, Brasil, Pakistán, Cuba y Venezuela. Su argumento es que la decisión dará un “mensaje equivocado” sobre el consumo lúdico de la mariguana.

¿Qué beneficios habrá con el cannabis en la lista IV?

La nueva consideración del cannabis por la ONU incentivará a realizar más estudios sobre cómo ayuda esta planta en ciertas enfermedades, como el parkinson, la esclerosis, la epilepsia, el dolor crónico, incluso el cáncer, explicó el analista del laboratorio de ideas Transnational Institute, Martín Jelsma.

“En aquellos países que siguen de cerca o incluso adoptan automáticamente la posición de la ONU en su legislación nacional es probable que conduzca a un mayor acceso al cannabis para la investigación”.
Martín Jelsma

Hace casi dos años la Organización Mundial de la Salud (OMS) realizó un dictamen en el que reconocía la utilidad médica del cannabis y recomendaba retirarla de la lista IV. Este organismo es el encargado de valorar científicamente las propiedades terapéuticas y el daño que genera su adicción.

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