Acceder a una prueba de coronavirus a través de las opciones gubernamentales puede tardar algunos días. Lo mismo aplica para encontrar un espacio en laboratorios privados con costos accesibles, o bien, tratar de recurrir a farmacias populares. Para muchos, la opción es levantarse de madrugada y acudir a los módulos de la Secretaría de Salud del Estado de Querétaro (Seseq).

A pesar del frío y los síntomas o la angustia, personas de distintos puntos de Querétaro acuden al módulo de Pedro Escobedo, ubicado entre las calles de Nicolás Campa y Pino Suárez, para realizarse la prueba de detección. En este sitio sólo tienen acceso 100 personas, las que corren con suerte, las que se levantaron más temprano o dejaron apartado su lugar; el resto tendrá que acudir otro día.

Salvo que los síntomas sean muy graves, pueden ser atendidos en el instante, de acuerdo con el personal que labora en el lugar. Isidro Martínez, de 47 años de edad y quien traía una tos muy profunda, acudió a este sitio en busca de apoyo, su preocupación era evidente. En sus manos llevaba un número de folio y un documento que indicaba que uno de sus familiares directos había salido positivo a COVID-19 y que sin saberlo convivió con él.

Lamentablemente, ya presentaba algunos síntomas. Además argumentó otra complicación: posiblemente seguía dado de alta en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lo que, dijo, le impedía ser atendido por la Seseq a pesar de tener tres meses sin trabajo. En la fila también se encontraba Diego Hernández, quien llegó poco antes de las 04:00 horas. Oriundo de la capital queretana, acudió al módulo, pues en su trabajo le notaron síntomas asociados al virus. Mencionó que las medidas de sanidad deben continuar.

“En el transporte público las autoridades deberían de darse una vuelta, pues los choferes de las unidades no tienen ningún control y dejan subir a gente sin cubreboca”, precisó. Por su parte, Claudia Aguilar Martínez, quien se trasladó desde San Francisco Colón, acudió por instrucciones de su empresa después de que presentara una “ligera gripa”.

Por seguridad de la plantilla laboral tiene que someterse a la prueba con isopo. “Deben de tomarse más medidas, pues hay mucha gente que anda por la calles sin el cubrebocas puesto o colocado correctamente, lo que afecta a todos”, indicó. El ingreso para el registro inició a las 08:20 horas; para esa hora, en la fila ya había alrededor de 200 personas formadas esperando alcanzar ficha para aplicarse la prueba. Quizá únicamente la mitad lo lograrían.

Unos por temor, otros por presentar síntomas, unos más por prevención y otro número de personas por obligación, acuden al módulo de Casa Blanca, donde diariamente se otorgan 100 fichas; mismas que en los últimos días se han agotado, dejando a la gente en espera.

“Me dijeron que hay que formarse, pero que también debo contar con un pase del centro de salud y sacar cita. No te permiten traer niños e iremos pasando de 10 en 10, a partir de las nueve de la mañana. El problema es que nos dicen que si se sienten mal al estar esperando y les falta el aire, deben ir a un hospital, ya que aquí no cuentan con el material y solamente son pruebas. También me dijeron que las pruebas tardan cinco días en dar resultados”, comentó Leonardo, quien estaba en la fila.

Una de las instituciones de prevención y diagnóstico que ofrecen precios accesibles para la aplicación de la prueba PCR es Salud Digna, la cual cobra 950 pesos por test en comparación a 3 mil pesos en promedio en hospitales privados.

Sin embargo, obtener una cita puede llevar al paciente hasta cuatro días frente a una computadora o celular, pues las citas se otorgan en línea para evitar aglomeraciones. Esta casa editorial buscó agendar un espacio a partir del 17 de diciembre, en cualquiera de sus horarios (de 06:00 a 19:00 horas, de lunes a domingo). El calendario mostró saturación y horarios agotados hasta el 21 de diciembre en sus dos sucursales, Centro y Pie de la Cuesta.

Al acudir al laboratorio se constató que la atención es de primer nivel para quienes llevan un número de folio. Por el contrario, quienes acuden sin previa cita deben esperar en una fila y correr con suerte de alguna cancelación.

FARMACIAS DEL AHORRO: PRUEBAS AGOTADAS

Algunas sucursales de Farmacias del Ahorro practican pruebas rápidas o de antígenos por 347 pesos, que prometen resultados en 15 minutos. Al cierre de esta edición, tanto en la ubicación de Las Torres como en Plaza Estrella, los empleados comentaron que había desabasto de pruebas y no se tenía fecha próxima para otorgar el servicio pese a la alta demanda. En la sucursal de 5 de febrero, el doctor Víctor explicó que de lunes a viernes, en el horario de la tarde hacen alrededor de 15 pruebas.

El interesado primero pasa con él para una valoración y el especialista decide, de acuerdo con los síntomas, si otorgarle el test o no. Ayer que esta casa editorial acudió a las 16:30 horas al establecimiento, el experto dijo que daba en promedio cinco pruebas los domingos.

“Necesitas tener síntomas respiratorios para esta prueba, de lo contrario saldrá negativa y puede ser otra cosa”, dijo el médico encargado. Por otra parte, al visitar la sucursal de Plaza Citadina, el establecimiento estaba cerrado cuando esta casa editorial acudió a éste a las 16:50 horas.

UNIDADES DE MUNICIPIO DE QUERÉTARO: CUATRO HORAS DE ESPERA

Desde el pasado 2 de diciembre, el Gobierno municipal capitalino, en conjunto con la Secretaría de Salud estatal, facilita la aplicación de pruebas rápidas en las unidades móviles ubicadas en Centro Cívico y el Centro de Salud Satélite. Conocidas también como pruebas de antígenos, el personal de salud toma muestras nasofaríngeas para detectar las moléculas especificas del virus SARS-Cov-2, aunque se aplican principalmente en personas con síntomas avanzados en la primera semana de evolución. Tanto en Centro Cívico como el Centro de Salud Satélite, los horarios de atención son de 09:00 a 15:00 horas.

Los requisitos que se solicitan son únicamente proporcionar datos como nombre, dirección o teléfono, entre otros. Son hasta 175 pruebas las que se aplican por día por cada módulo. Aunque los resultados se generan entre 20 y 30 minutos, el tiempo de espera para la aplicación ronda las cuatro horas debido a la cantidad de personas que acuden a estos módulos móviles, donde además se tienen que mantener todas las medidas sanitarias como la sana distancia y el uso obligatorio de cubrebocas.

Las pruebas también se aplican en el Hospital General de Querétaro, en el Hospital General de San Juan del Río y en el Hospital de Especialidades del Niño y la Mujer, pero están enfocadas a pacientes que, por su condición clínica, requieran atención de urgencia en el hospital con la finalidad de detectar de inmediato la presencia de COVID-19 e ingresar al paciente para su atención y tratamiento oportuno.

 

 

fuente: am Querétaro 

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