Una mujer atacada por su marido a martillazos pide poder visitarle en prisión

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Una mujer atacada a martillazos por su marido ha expresado su deseo, compartido por el acusado, de poder visitarle en la prisión donde este permanece ingresado de forma preventiva desde el año pasado, aunque el Código Penal lo impide para casos de violencia grave contra el cónyuge.

En el juicio por este suceso -ocurrido en octubre de 2018 en la localidad valenciana de Almassera- que se ha celebrado este martes en la Audiencia de Valencia, la víctima ha formulado ese deseo a la Fiscalía y a la propia Audiencia.

Una mujer atacada a martillazos por su marido ha expresado su deseo, compartido por el acusado, de poder visitarle en la prisión donde este permanece ingresado de forma preventiva desde el año pasado, aunque el Código Penal lo impide para casos de violencia grave contra el cónyuge.

En el juicio por este suceso -ocurrido en octubre de 2018 en la localidad valenciana de Almassera- que se ha celebrado este martes en la Audiencia de Valencia, la víctima ha formulado ese deseo a la Fiscalía y a la propia Audiencia.

La víctima ha formulado ese deseo a la Fiscalía y a la propia Audiencia

El hombre, sin motivo aparente, golpeó en reiteradas ocasiones a su mujer en la cabeza con un martillo, hechos por los que la acusación pide solo tres años y nueve meses de prisión, a pesar de su gravedad, porque la víctima ha llegado a un acuerdo con la Fiscalía y la defensa sobre la base de que debe aplicarse al acusado la circunstancia eximente parcial de alteración psíquica.

Fuentes de la defensa han explicado a Efe que tanto la fiscalía como la acusación particular que ejerce la víctima, al igual que el propio acusado, han estado de acuerdo en esa pena, acuerdo sobre el que ahora deberá pronunciarse el tribunal en una sentencia que llegará en los próximos días.

Una mujer atacada a martillazos por su marido ha expresado su deseo, compartido por el acusado, de poder visitarle en la prisión donde este permanece ingresado de forma preventiva desde el año pasado, aunque el Código Penal lo impide para casos de violencia grave contra el cónyuge.

En el juicio por este suceso -ocurrido en octubre de 2018 en la localidad valenciana de Almassera- que se ha celebrado este martes en la Audiencia de Valencia, la víctima ha formulado ese deseo a la Fiscalía y a la propia Audiencia.

La víctima ha formulado ese deseo a la Fiscalía y a la propia Audiencia

El hombre, sin motivo aparente, golpeó en reiteradas ocasiones a su mujer en la cabeza con un martillo, hechos por los que la acusación pide solo tres años y nueve meses de prisión, a pesar de su gravedad, porque la víctima ha llegado a un acuerdo con la Fiscalía y la defensa sobre la base de que debe aplicarse al acusado la circunstancia eximente parcial de alteración psíquica.

Fuentes de la defensa han explicado a Efe que tanto la fiscalía como la acusación particular que ejerce la víctima, al igual que el propio acusado, han estado de acuerdo en esa pena, acuerdo sobre el que ahora deberá pronunciarse el tribunal en una sentencia que llegará en los próximos días.

El acuerdo se basa en que la agresión fue un hecho fortuito y no premeditado, sin ningún antecedente de violencia familiar anterior de ningún tipo, y provocado por la alteración psíquica sufrida por el autor de los hechos.

El hombre, sin motivo aparente, golpeó en reiteradas ocasiones a su mujer en la cabeza con un martillo

Las mismas fuentes han añadido que la propia víctima ha expresado al tribunal su deseo de poder visitar al reo en la prisión donde está ingresado, con la intención de normalizar la relación entre ambos y ayudar a la recuperación de la salud mental de atacante.

Sin embargo, han añadido que el Código Penal lo hace imposible ya que prevé órdenes de alejamiento en casos de violencia grave contra el cónyuge, una orden que se inscribe en las medidas acordadas contra la violencia de género y que, en este caso, se extenderá más allá de la condena prevista.

Según el escrito de la acusación de la Fiscalía, el acusado, Agustín M.P., padecía en el momento de los hechos un trastorno depresivo mayor-grave con características psicóticas del que estaba en tratamiento desde 2012, una enfermedad que el propio escrito del fiscal considera como capaz de alterar el contacto con la realidad.

He perdido la cabeza, no ha habido discusión alguna, me he sentido acorralado, bloqueado y no entiendo por qué lo he hecho, soy un cabrón”

AGRESOREl ataque se desató sin motivo aparente, cuando la víctima estaba sentada en la cama del dormitorio escogiendo ropa y enseres de una mesilla de noche antes de ir a ducharse. En ese momento el agresor cogió un martillo de un armario próximo y se dirigió hacia donde ella estaba, de espaldas a él. Mientras la mujer se hallaba desprevenida e indefensa, le propinó varios martillazos en la cabeza.

Al recibir los golpes la mujer, que no había perdido la conciencia, se volvió para interpelar a su marido y preguntarle: “¿Qué haces, Agustín?”. Varias vecinas llamaron a la Policía y al llegar los agentes al domicilio el atacante les explicó: “He perdido la cabeza, no ha habido discusión alguna, me he sentido acorralado, bloqueado y no entiendo por qué lo he hecho, soy un cabrón”. La víctima sufrió traumatismo craneoencefálico con múltiples heridas, pero pudo recuperarse con cicatrices como única secuela.

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