Expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) actualizan permanentemente los datos de la aplicación Coronavirus/UNAM v2.0.

Esto con el objetivo de seguir la ruta del COVID-19 y tener información confiable acerca del movimiento de la epidemia en el país.

En dicha herramienta, ya se incluyó más material que puede orientar a los usuarios para saber cómo se desplaza la enfermedad en el país; en algunas secciones se observa la incidencia de casos, incluso a nivel municipal, y se detecta si en la zona donde se ubica hay casos activos, explicó Ricardo Escamilla Santiago, epidemiólogo de la Facultad de Medicina.

“No solo solicitamos información a los ciudadanos, también contribuimos para que sean parte importante en el control de contagios y, sobre todo, para que sepan qué hacer”, indicó.

Para ello, la aplicación emite alertas continuas para recordar el uso del cubrebocas, el respeto a la sana distancia y lavarse las manos.

La aplicación es un mecanismo de vigilancia que consta de tres módulos. En uno de ellos los usuarios registran los datos generales de los usuarios, en otro indican si han tenido síntomas recientemente, y en uno más se rastrean los contactos establecidos día a día. Esta información debe ser actualizada cada semana.

Al participar en el programa ‘La UNAM responde’, Ana Leonor Rivera López, coordinadora académica del Centro de Ciencias de la Complejidad (C3), explicó que “una enfermedad como la del coronavirus necesita un abordaje multidisciplinario para saber cuáles son las redes de contacto de la población y cómo se va transmitiendo; este tipo de herramientas han sido útiles en muchos países, incluso para aislar a los contagiados y evitar la propagación”.

Con estos mapas y con el acceso al GPS del usuario, la aplicación advierte si está en una zona de riesgo, con base en dos factores: la información oficial emitida por la Secretaría de Salud y los datos de los participantes, recabados y procesados por la herramienta.

“Quien se registra puede acceder a información oficial y a la que comparten vecinos, amigos o familiares que viven en la zona; de esta manera, sabrán cuántas personas están enfermas, cuantas han fallecido y cuántas han estado contagiadas. Esta ciencia ciudadana se nutre de la información de la sociedad en general y de sus actualizaciones”, reiteró.

Los especialistas mencionaron que aproximadamente 700 personas en México actualizan continuamente su información en la aplicación, desde Ensenada hasta Chetumal. Con estos datos además de hacer ciencia ciudadana y desarrollar modelos de propagación, se pueden hacer predicciones para evitar posibles daños al abrir comercios y escuelas.

“En otros países han ocurrido nuevos brotes, así que tener un mecanismo como esta aplicación, que lanza alertas tempranas, podría ayudar a detener la propagación y a tomar mejores decisiones. Una de las ambiciones es poder utilizar este proceso a otras enfermedades que aquejan al país”, subrayó Escamilla Santiago.

Rivera López expuso que conocer las zonas de riesgo permitirá reactivar la economía en sectores específicos de México; de tal manera que al saber cuáles son los de mayor contagiosidad, se podrían cerrar servicios públicos, y cuando se controle la situación, se reabrirían: “Para ello se requiere la participación de todos, sin importar que estén enfermos o no”.

Mientras más contribuyan con el registro y actualización de datos, mejor trazaremos al coronavirus. “No bajemos la guardia y utilicemos estas herramientas de ciencia ciudadana, que pueden funcionar como medida preventiva”, concluyó.

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