QUERÉTARO.— El presidente municipal de Querétaro, Felipe Fernando Macías, endureció su postura frente a organizaciones de comerciantes ambulantes y advirtió que su administración no permitirá que el cierre de vialidades, las amenazas o las afectaciones a la movilidad sean utilizados como mecanismo de presión para obtener espacios en la vía pública.

El alcalde señaló que actualmente existirían entre cuatro y cinco denuncias presentadas ante la Fiscalía General del Estado de Querétaro relacionadas con diferentes incidentes, entre ellos bloqueos registrados en avenida Zaragoza, presuntas amenazas contra comerciantes establecidos y servidores públicos, así como casos de lesiones.
De acuerdo con Macías Olvera, algunos grupos estarían intentando utilizar las afectaciones a la movilidad como una forma de presionar al gobierno municipal para obtener beneficios y permitir el ingreso de comerciantes provenientes de otras entidades.

“Si está la amenaza de estos grupos de ambulantes que quieren tomar calles para extorsionar, afectar la movilidad de la gente y sacar favores a cambio de traer ambulantes de otros estados a Querétaro, es una actividad de extorsión que no me voy a permitir”, afirmó el presidente municipal.
Las declaraciones representan una postura más firme del gobierno capitalino frente al conflicto por la ocupación del espacio público, particularmente después de los bloqueos que han afectado avenidas importantes como Zaragoza.
Macías hizo un llamado a las organizaciones de comerciantes a conducirse dentro de la legalidad y sostuvo que la autoridad municipal actuará para impedir acciones que afecten el libre tránsito y los derechos de otras personas.
El gobierno municipal ha mantenido durante esta administración una estrategia denominada Plan Orden, enfocada en recuperar y regular distintos espacios públicos de la capital.
Sin embargo, las acusaciones sobre presuntas amenazas, extorsión o lesiones deberán ser investigadas y, en su caso, acreditadas por las autoridades correspondientes. La existencia de denuncias no implica por sí misma que las personas señaladas sean responsables de algún delito.
El mensaje del alcalde fue directo: el Municipio de Querétaro asegura que mantendrá abiertos los canales legales para el comercio, pero no negociará espacios públicos bajo presión mediante bloqueos o amenazas.
El conflicto coloca nuevamente sobre la mesa un tema sensible para la capital: cómo ordenar el comercio en vía pública sin afectar el derecho al trabajo, pero también sin permitir que las protestas paralicen vialidades o perjudiquen a comerciantes establecidos y ciudadanos que transitan diariamente por la ciudad.
Con información de El Universal Querétaro

