Una oferta atractiva en redes sociales puede parecer la oportunidad perfecta para salir de vacaciones, pero en Querétaro ya hay familias que han perdido entre $20,000.00 y $30,000.00 después de contratar viajes que nunca recibieron.
Durante la temporada de receso escolar, la Procuraduría Federal del Consumidor ha recibido cerca de 30 quejas contra agencias de viajes, principalmente por paquetes vacacionales que no fueron prestados y por negativas para realizar cambios o devolver el dinero.
Miguel Ángel Moreno, titular de la Oficina de Defensa del Consumidor en Querétaro, explicó que buena parte de los casos están relacionados con agencias foráneas o plataformas que se promocionan mediante redes sociales y que, al momento de surgir un problema, no cuentan con un establecimiento fácilmente identificable.
Ahí aparece uno de los principales riesgos para los consumidores.
Una página atractiva, fotografías de hoteles, descuentos importantes y mensajes que prometen paquetes completos pueden generar confianza, pero eso no garantiza que detrás exista una empresa establecida o que los servicios ofrecidos estén realmente disponibles.
De acuerdo con la información proporcionada por Profeco, algunas de las inconformidades comienzan después de que el consumidor realiza el pago y descubre que la reservación no existe, el servicio contratado no será prestado o la empresa se niega a realizar cambios y devoluciones.
El golpe económico puede ser considerable.
Para una familia de cuatro integrantes, contratar transporte, hospedaje y otros servicios puede representar una inversión de entre $20,000.00 y $30,000.00, dinero que puede perderse si la operación resulta fraudulenta o si el proveedor no responde.
Por ello, la recomendación principal es no dejarse llevar únicamente por el precio.
Antes de depositar o pagar con tarjeta, Profeco recomienda revisar cuidadosamente los términos y condiciones de la compra, verificar quién está ofreciendo el servicio y confirmar que la empresa tenga datos que permitan localizarla.
Entre los puntos que conviene revisar están el domicilio del proveedor, medios de contacto verificables, condiciones para cancelaciones, políticas de devolución y detalles exactos de lo que incluye el paquete.
También resulta importante desconfiar de ofertas que presionan al consumidor para realizar un pago inmediato bajo argumentos como “último lugar”, “solo por hoy” o descuentos extraordinarios que no pueden comprobarse.
El problema adquiere especial relevancia porque las redes sociales permiten que cualquier perfil pueda presentarse como agencia de viajes y publicar promociones sin que el usuario necesariamente conozca quién está detrás de la cuenta.
Por eso, antes de entregar miles de pesos, la pregunta no debería ser solamente cuánto cuesta el viaje, sino quién recibirá el dinero y qué respaldo existe si algo sale mal.
Las cerca de 30 quejas registradas durante este periodo muestran que una mala reservación puede convertirse rápidamente en una pérdida considerable para una familia.
Unos minutos verificando la empresa, sus condiciones y sus datos de contacto pueden hacer la diferencia entre comenzar unas vacaciones y comenzar una reclamación.


