Un operativo de la Guardia Nacional, en cumplimiento de una orden judicial federal, derivó en el desalojo de David Hernández Smeke del Palacio Legislativo de Querétaro, señalado como presunto acosador y denunciado por la excandidata Carolina Íñiguez por violencia política en razón de género.

De acuerdo con la información conocida, Carolina Íñiguez labora actualmente en las oficinas de la bancada naranja, y existe una restricción judicial que impide al denunciado acercarse a ella, medida que habría sido vulnerada, lo que motivó la intervención de las fuerzas federales.
El incidente generó amplios comentarios y reacciones dentro y fuera del recinto legislativo, al tratarse de un hecho poco común que exhibe la gravedad de las medidas cautelares dictadas en casos de violencia política de género y la obligación de las autoridades de garantizar espacios seguros para las mujeres en el ejercicio de sus funciones públicas.

Hasta el momento, no se ha informado si el presunto agresor enfrentará nuevas sanciones por desacatar la orden judicial, mientras que el caso continúa bajo seguimiento de las instancias correspondientes.
Las autoridades reiteraron que ninguna persona está por encima de la ley y que las resoluciones judiciales deben cumplirse sin excepción, especialmente cuando se trata de la protección de derechos y la integridad de las mujeres en la vida pública.

