QUERÉTARO.— Más de 150 militantes e integrantes de órganos directivos de cinco partidos políticos participaron en una serie de capacitaciones organizadas por el Instituto Electoral del Estado de Querétaro (IEEQ) para fortalecer la prevención y atención de la violencia política contra las mujeres en razón de género.

La conferencia, denominada “Prevención y Atención de la Violencia Política contra la Mujer en Razón de Género”, formó parte de la Segunda Jornada de Pláticas a Partidos Políticos y tuvo como objetivo explicar la normatividad vigente, los mecanismos para presentar denuncias y la forma en que se integra un procedimiento especial sancionador ante el Instituto.
Las capacitaciones se realizaron entre el 13 de julio y el 7 de agosto de 2026 en las instalaciones del PAN, PRI, Movimiento Ciudadano, Partido Verde Ecologista de México y Morena.

Durante las sesiones, las y los participantes recibieron información sobre las conductas que pueden constituir violencia política contra las mujeres por razón de género, así como las rutas institucionales disponibles para denunciar y dar seguimiento a estos casos.
Las actividades forman parte del reto “Transparencia Proactiva Violeta para Mujeres 2026”, estrategia mediante la cual el IEEQ busca acercar información y herramientas relacionadas con los derechos político-electorales de las mujeres.
Las exposiciones estuvieron a cargo de personal especializado del Instituto, entre ellas María Eugenia Cervantes Cantera, encargada de despacho de la Dirección Ejecutiva de Asuntos Jurídicos; Ma. del Carmen Reséndiz Corona, encargada de despacho de la Coordinación Jurídica; Militza Yazmín González Carranza, titular de la Unidad de Género e Inclusión, y Amisadaí Castañon Pérez, auxiliar electoral.
Además de las capacitaciones, el IEEQ aplicó encuestas para evaluar el micrositio “Transparencia Proactiva Violeta para Mujeres”, con la intención de detectar áreas de oportunidad tanto en sus contenidos como en el funcionamiento de la plataforma.
La iniciativa busca que los partidos políticos cuenten con mayor información para identificar, prevenir y atender posibles casos de violencia política de género, especialmente de cara a futuros procesos electorales y a la participación cada vez más activa de las mujeres en la vida pública.
El reto ahora será que esta capacitación no se quede únicamente en el discurso, sino que se traduzca en prácticas internas más claras, mecanismos efectivos de denuncia y espacios políticos donde la participación de las mujeres pueda darse sin violencia ni obstáculos.

