La contienda rumbo a la gubernatura de Querétaro en 2027 apenas comienza a tomar forma… pero las primeras fracturas ya son visibles.
Luego de que el ex ombudsman Miguel Nava Alvarado anunciara su intención de buscar la candidatura ciudadana del PAN, la respuesta desde el interior del partido no tardó en llegar.
Y fue directa.
El consejero nacional del PAN y diputado local, Guillermo Vega Guerrero, dejó claro que el perfil del ex funcionario no encaja en lo que Acción Nacional busca para representar a la ciudadanía.
“No tiene cabida”, sentenció.
La declaración surge tras el mensaje que Nava publicó en redes sociales, donde cuestionó al dirigente nacional del PAN sobre si realmente se cumplirá la apertura a candidaturas ciudadanas.
Pero desde el interior del partido, la lectura fue distinta.
Para Vega Guerrero, no se trata solo de abrir espacios, sino de quiénes los ocupan. Señaló que el perfil de Nava no cumple con las características que consideran necesarias: buena fe, voluntad de sumar y una trayectoria que genere confianza.
Y fue más allá.
Criticó la forma en que el ex ombudsman anunció su aspiración, señalando que no es adecuado hacerlo mediante retos o confrontaciones públicas hacia la dirigencia nacional.
“Necesitamos gente que tenga ganas de sumar, no que llegue retando”, expresó.
Incluso, aseguró que si la decisión estuviera en sus manos, perfiles como el de Nava quedarían descartados desde el inicio.
“Ese tipo de jugadores no alinean en Acción Nacional”, afirmó.
El posicionamiento deja ver una tensión interna que apenas comienza a escalar.
Por un lado, el PAN busca proyectar apertura a la ciudadanía de cara al proceso electoral. Por otro, desde sus propias filas se marcan límites sobre quiénes pueden —y quiénes no— formar parte de esa apertura.
La discusión no es menor.
Porque más allá de nombres, lo que está en juego es la definición de quién puede representar a la ciudadanía… y bajo qué condiciones.
Y en esa disputa, las primeras líneas ya están trazadas.

