Una rueda de prensa que pretendía abordar temas relacionados con justicia, derechos de la niñez e identidad de género terminó en una fuerte confrontación dentro del Congreso del Estado de Chihuahua. Gritos, acusaciones, reclamos, una protesta corporal con desnudez parcial y la intervención de personal de seguridad marcaron una jornada que rápidamente se convirtió en tema de conversación en redes sociales.

El encuentro se realizó en la Sala Legisladoras, dentro de la Torre Legislativa, y fue convocado por integrantes vinculados con los colectivos Madres Protectoras No Gestantes del Estado de Chihuahua y Defensa de los Derechos de la Niñez. La intención inicial era fijar una postura pública sobre temas de igualdad, justicia y derechos de niñas, niños y adolescentes.
Sin embargo, la discusión cambió de tono con la llegada de integrantes de Unión y Fuerza Trans Chihuahua, así como del Comité de la Diversidad Sexual. Las activistas cuestionaron los discursos y posturas expresadas durante la conferencia, especialmente aquellos relacionados con identidad de género, obligaciones alimentarias y el uso de figuras legales.

Uno de los momentos que detonó el conflicto fue el señalamiento relacionado con presuntas denuncias por pensión alimenticia contra integrantes del colectivo convocante. Durante el intercambio, se afirmó que existían documentos y pruebas sobre esos casos; las personas señaladas rechazaron tener adeudos y sostuvieron que sus cambios de identidad no están relacionados con el propósito de evadir responsabilidades económicas.
El cruce de versiones escaló rápidamente. Integrantes de Unión y Fuerza Trans denunciaron haber sido referidas con pronombres que no corresponden a su identidad de género y calificaron esos hechos como actos de discriminación e invisibilización.

Mayté Regina Gardea, dirigente de Unión y Fuerza Trans Chihuahua, reclamó respeto a la identidad de las mujeres trans y acusó que no puede utilizarse el reconocimiento legal de la identidad de género para cuestionar, desacreditar o poner en duda la experiencia de quienes han atravesado procesos de transición.
Como parte de la protesta, algunas de las activistas se retiraron parcialmente la parte superior de la ropa para mostrar los efectos físicos de su transición. El acto generó reacciones inmediatas entre asistentes y personas que se encontraban en la sala, mientras otros participantes grababan la escena con teléfonos celulares.

La tensión obligó a la intervención de personal de seguridad del Congreso, que ingresó al recinto para evitar que los reclamos verbales escalaran a una agresión física. No se reportaron personas lesionadas.
Durante el conflicto arribó la diputada de Morena, Leticia Ortega Máynez, quien cuestionó la realización de la rueda de prensa y expresó su postura respecto al uso de las leyes de identidad de género. Sus comentarios generaron nuevos reclamos por parte de los colectivos presentes.
La diputada fue señalada por integrantes del grupo convocante, junto con la titular del Instituto Municipal de las Mujeres, Mónica Meléndez, por presuntos actos de discriminación. Las personas participantes anunciaron que buscarán emprender acciones legales y presentar las denuncias que consideren procedentes.
El episodio dejó al descubierto un choque profundo entre posturas sobre identidad de género, derechos de las personas trans, obligaciones alimentarias y el alcance de las leyes vigentes. Lo que comenzó como una conferencia terminó en una confrontación pública que llevó el debate, los reclamos y la protesta hasta uno de los espacios centrales del Poder Legislativo de Chihuahua.

