Un caso que ha generado conmoción por sus circunstancias ocurrió en Illinois, Estados Unidos, donde una mujer de 25 años resultó con severas lesiones en el rostro tras ser atacada por su propio perro mientras sufría una convulsión dentro de su vivienda.

La víctima, identificada como Karma Davis, relató que los hechos ocurrieron el pasado 2 de marzo, cuando se encontraba en la cocina de su casa. Minutos antes, comenzó a experimentar un episodio relacionado con su historial de episodio, una condición neurológica que puede provocar pérdida del conocimiento y movimientos involuntarios.
De acuerdo con su testimonio, ese día habría olvidado tomar su medicación, lo que pudo haber detonado la crisis. Durante la convulsión, perdió completamente la conciencia, quedando indefensa ante lo que ocurría a su alrededor.
Ataque durante estado de inconsciencia
Fue en ese momento cuando su perro —un pitbull que había adoptado años atrás tras rescatarlo de un entorno de maltrato— la atacó directamente en el rostro.
La agresión fue de tal magnitud que le provocó la pérdida de tejido en labios, nariz y parte de la mejilla, gen
Davis explicó que no recuerda el ataque debido a que las convulsiones suelen dejarla inconsciente. Sin embargo, al recuperar parcialmente la conciencia, percibió que algo no estaba bien.

A pesar de la confusión, logró enviar un mensaje a su pareja, quien se encontraba trabajando. Posteriormente, durante una videollamada, ambos pudieron dimensionar la gravedad de las heridas, lo que llevó a solicitar apoyo de emergencia.
Atención médica y consecuencias
Elementos de emergencia acudieron al domicilio y trasladaron a la joven a un hospital, donde recibió atención especializada. Hasta el momento, no se han detallado los procedimientos médicos a los que fue sometida, aunque se confirmó que las lesiones fueron de consideración.
Tras el incidente, autoridades de control animal intervinieron y retiraron al perro del domicilio. Conforme a los protocolos aplicables en este tipo de casos, el animal fue sacrificado.
Un vínculo que terminó en tragedia
La joven lamentó lo ocurrido, señalando que el perro nunca había mostrado señales de agresividad y que mantenían un vínculo cercano desde hacía cuatro años.
No obstante, reconoció que las circunstancias del ataque —ocurrido mientras ella estaba inconsciente— cambiaron por completo la situación.
El caso ha abierto nuevamente el debate sobre la convivencia con animales de compañía en contextos de vulnerabilidad médica, así como la necesidad de medidas preventivas para personas con padecimientos como la epilepsia.

