🚨 Agustín Dorantes se le enfrió el plan A: ahora acepta cualquier cargo que le de el PAN y Kuri


En mayo, Agustín Dorantes Lámbarri fue contundente: su objetivo era la gubernatura de Querétaro y no había “plan B”. Dos meses después, el mensaje del senador panista cambió de forma significativa: ahora asegura que jugará donde el Partido Acción Nacional y el gobernador Mauricio Kuri consideren que puede ser más útil.

El contraste no es menor.

En mayo, Dorantes descartaba que su futuro político estuviera en otra candidatura, como la alcaldía de Querétaro. Su aspiración, decía, era clara: competir por la coordinación estatal de Cuidar Querétaro, la antesala panista rumbo a la elección de gobernador en 2027.

“No hay plan B”, fue la frase con la que resumió su postura. Gobernar Querétaro era, en sus propias palabras, el plan A y el plan B.

Pero este 28 de julio, el senador abrió una puerta que antes buscaba cerrar. Aunque reiteró que su aspiración principal es la coordinación estatal, sostuvo que participará “donde se necesite”, por el bien de Querétaro, conforme a la decisión de su partido y a la opinión del gobernador, a quien llamó “líder moral” del estado.

Traducido al lenguaje político: Dorantes ya no descarta una candidatura distinta a la gubernatura. La presidencia municipal de Querétaro, una diputación o cualquier otra posición dentro de la estrategia panista quedaron sobre la mesa.

El cambio ocurre en un momento complejo para el senador. En los últimos días, la controversia por las declaraciones de la abogada Natalia Torres Salim —quien se volvió viral tras cuestionar que todas las personas deban votar— alcanzó a Dorantes por las fotografías, videos y participaciones públicas que los relacionan.

El senador negó que Torres sea su asesora o que exista una relación laboral con ella. Sin embargo, reconoció que ha colaborado voluntariamente en algunas actividades, consejos, eventos y encuentros con jóvenes. También se deslindó de sus declaraciones y sostuvo que cree en el voto universal.

La polémica no prueba por sí misma una relación causal con el cambio de postura electoral. Pero sí llega en un momento en que el senador ajusta su discurso: de tener una sola ruta a aceptar públicamente cualquier espacio que el partido y el gobernador determinen.

Dorantes sostiene que no se trata de una renuncia a su aspiración, sino de poner a Querétaro por encima de los intereses personales. Sin embargo, en política las palabras importan: quien en mayo decía no tener plan B, en julio ya dejó claro que está dispuesto a jugar en otra posición.

Del plato a la boca se cae la sopa. Y en dos meses, la de Agustín Dorantes pasó de ser una sola candidatura a convertirse en un menú mucho más amplio.