En medio del dolor y la indignación, la familia del árbitro que perdió la vida recientemente en un campo deportivo del municipio de Corregidora rompió el silencio y lanzó una exigencia directa a las autoridades: que el caso no sea minimizado y se investigue como una posible agresión, no como una muerte por causas naturales.

De acuerdo con el testimonio de José Antonio Escalona, hijo del silbante, los hechos ocurrieron mientras su padre arbitraba un partido de fútbol. Durante el encuentro, tomó la decisión de expulsar a un jugador tras mostrarle tarjeta roja, lo que habría detonado la violencia.
Según la versión de la familia, el futbolista expulsado presuntamente agredió al árbitro, y posteriormente otros integrantes del mismo equipo comenzaron a confrontarlo, generando una situación de riesgo.
“Estaba arbitrando ese partido, expulsó a un jugador y el jugador lo agredió; posteriormente el equipo de este jugador comenzó a confrontar a mi padre. Esa es hasta ahora la versión que tenemos. Mi padre, al verse rodeado, comenzó a retroceder y huyó prácticamente para proteger su vida”, relató su hijo.
Ante la presión, el árbitro intentó retirarse del lugar y fue auxiliado por algunas personas; sin embargo, momentos después se desplomó. Posteriormente se confirmó su fallecimiento.

La familia sostiene que no se trató de un problema de salud, sino de una agresión derivada de la violencia en el campo, por lo que exigen que se esclarezcan los hechos y se deslinden responsabilidades.
Por su parte, el abogado de la familia, Heriberto Flores, informó que estarán colaborando activamente con las autoridades, además de proponer nuevos actos de investigación. En los próximos días esperan recibir la carpeta correspondiente para conocer el avance del caso.
Más allá de este hecho, los familiares hicieron un llamado urgente a las ligas deportivas y autoridades para reforzar la seguridad en los campos, señalando que los árbitros constantemente enfrentan agresiones mientras desempeñan su labor.
El caso ha encendido nuevamente el debate sobre la violencia en el deporte amateur y la falta de garantías para quienes imparten justicia dentro del terreno de juego.

