Colectivas feministas colocaron un “tendedero de deudores alimentarios” en el Jardín Zenea, en el Centro Histórico de Querétaro, donde exhibieron más de 200 casos con sentencia, como parte de una acción para visibilizar el incumplimiento de pensiones y exigir justicia para niñas, niños y adolescentes.

La protesta, realizada el pasado 2 de mayo en el marco del Día de la Niña y del Niño, fue organizada por el colectivo Adax Digitales, cuyos integrantes señalaron que, aunque existen 208 registros oficiales en el Registro Nacional de Obligaciones Alimentarias en la entidad, la cifra real podría ser considerablemente mayor.

De acuerdo con Dayana Pérez, representante del colectivo, desde 2023 se han documentado más de 3 mil casos en Querétaro, lo que refleja la magnitud del problema. Añadió que entre el 30% y 35% de los asuntos atendidos en juzgados familiares durante 2025 están relacionados con el incumplimiento de pensiones alimentarias.
Las activistas subrayaron que los nombres exhibidos cuentan con respaldo en expedientes judiciales y procesos legales, por lo que no se trata de acusaciones sin sustento.

Además de la visibilización pública, exigieron al Congreso local avanzar en la discusión de la denominada Ley Sabina, una iniciativa que busca endurecer sanciones contra deudores alimentarios, agilizar su registro en el padrón correspondiente y fortalecer la protección de mujeres e infancias.
Las colectivas también señalaron que el abandono económico constituye una forma de violencia, y criticaron la falta de avances institucionales en la materia.
“El silencio institucional también es violencia. Las infancias no pueden esperar”, expresaron durante la protesta.

