🚨 Otorga el perdón al exdirector de Pemex tras denunciar agresiones; la jueza aclara que el proceso continúa


María Felicia Jiménez otorgó el perdón a Víctor Rodríguez Padilla, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), a quien previamente denunció por presuntos hechos de violencia familiar y violencia vicaria. Sin embargo, la decisión no pone fin al proceso judicial, ya que ambos delitos se persiguen de oficio, por lo que las investigaciones y el procedimiento legal continúan.

Durante la segunda audiencia celebrada este lunes en el Poder Judicial de Atlacholoaya, Morelos, la jueza dio a conocer que recibió un escrito fechado el pasado 10 de julio, mediante el cual María Felicia Jiménez manifestó su intención de otorgar el perdón al exfuncionario. En el documento, la denunciante señaló que tomó esta decisión con el propósito de preservar la estabilidad y la seguridad de su núcleo familiar.

A pesar de este cambio de postura, la autoridad judicial fue clara al precisar que el perdón de la víctima no extingue la acción penal en este caso, debido a que tanto la violencia familiar como la violencia vicaria son delitos cuya persecución corresponde al Estado, independientemente de la voluntad de la persona denunciante.

De acuerdo con la información presentada en audiencia, además de otorgar el perdón, María Felicia Jiménez expresó su deseo de no continuar con las carpetas de investigación iniciadas contra Rodríguez Padilla. No obstante, esa solicitud deberá ser valorada conforme al marco legal aplicable.

El caso cobró notoriedad nacional luego de que, a finales de junio, María Felicia Jiménez difundiera un video en el que denunció públicamente ser víctima de violencia doméstica, mostrando imágenes de las presuntas agresiones que habría sufrido. Posteriormente, el 30 de junio formalizó la denuncia ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México por los presuntos delitos de violencia familiar y violencia vicaria.

Tras la denuncia, Víctor Rodríguez Padilla fue detenido y posteriormente vinculado a proceso, dando inicio al procedimiento judicial que ahora continúa pese al perdón otorgado por la denunciante.

El caso ha reavivado el debate sobre la importancia de que los delitos relacionados con violencia familiar sean perseguidos de oficio, una medida que busca garantizar la protección de las víctimas incluso cuando, por diversas circunstancias personales, familiares o de seguridad, deciden retirar o modificar su postura inicial frente a las autoridades.