Ocho ministros de la SCJN presentan renuncia en rechazo a la reforma judicial: Senado recibe las dimisiones, informa Noroña

El presidente de la Mesa Directiva del Senado, Gerardo Fernández Noroña, informó que la Cámara Alta ha recibido las renuncias de ocho ministros y ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), quienes expresaron su desacuerdo con la reciente reforma judicial. “Acabamos de recibir, hace unos minutos, ocho renuncias de igual número de ministros y ministras de la SCJN,” anunció Fernández Noroña a través de su cuenta en la red social X (antes Twitter).

Entre los ministros que presentaron su renuncia se encuentran figuras destacadas de la Corte, incluyendo a Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Juan Luis González Alcántara Carrancá, Jorge Mario Pardo Rebolledo, Luis María Aguilar Morales, Javier Laynez Potisek y Alberto Pérez Dayán. También renunciaron la ministra presidenta, Norma Lucía Piña Hernández, y la ministra Margarita Ríos Farjat, quienes, junto con sus colegas, expresaron su postura en contra de la reforma judicial impulsada por el Poder Legislativo.

 Razones y futuro de los ministros

La decisión de renunciar surge en el contexto de las controversias generadas por la reforma judicial y el próximo proceso de elección de jueces, magistrados y ministros, previsto para 2025. Los ministros y ministras que renunciaron confirmaron que no participarán en dicho proceso, y su salida será efectiva el 31 de agosto de 2025, permitiéndoles permanecer en sus cargos hasta esa fecha.

 Ministras obradoristas continuarán en sus puestos

En contraste, las ministras Yasmín Esquivel Mossa, Loretta Ortiz Ahlf y Lenia Batres Guadarrama, identificadas como cercanas al proyecto del presidente Andrés Manuel López Obrador, han manifestado su intención de permanecer en el cargo y participar en el proceso de elección de la SCJN en 2025. Las tres ministras expresaron su confianza en que podrán consolidar su papel dentro de la Corte y en el proceso judicial que viene.

Esta serie de renuncias representa un giro significativo en la estructura de la SCJN y deja al Senado con el desafío de gestionar la transición judicial en el marco de la controvertida reforma.