Querétaro vive una transformación silenciosa en sus calles. Donde hace apenas dos años era común encontrar personas durmiendo bajo puentes, en plazas públicas o improvisando refugios entre banquetas y drenajes, hoy el panorama luce distinto. Pero detrás de esa reducción existe una realidad que todavía duele y que sigue visible en varias zonas de la capital.
El director del Instituto Municipal de Derechos Humanos e Inclusión Social, Rolando Valdez Nieto, informó que el municipio logró disminuir casi un 70 por ciento la población en situación de calle durante la actual administración. La cifra pasó de entre 800 y 900 personas detectadas en 2024, a un promedio actual de entre 250 y 300 personas que aún permanecen en espacios públicos y requieren apoyo integral.
Desde el inicio de la administración se realizó un diagnóstico en las siete delegaciones de Querétaro para ubicar puntos críticos, zonas de pernocta y lugares donde estas personas buscan generar ingresos o sobrevivir día con día.
Parte de los resultados, explicó el funcionario, derivan del programa “Hogar de Transición Cambiando Vidas”, un esquema municipal que ofrece atención médica, rehabilitación, apoyo psicológico, educación y vinculación laboral para intentar que las personas puedan reintegrarse a la sociedad.
“Cuando nosotros en 2024 entramos, traíamos un promedio de 800 a 900 personas en situación de calle, hoy en 2026 ya tenemos aproximadamente en calle de 250 a 300 personas todavía que nos faltan por apoyar, canalizar o insertar en algún programa que tenga el municipio para ellos”, declaró.
El municipio también reveló un dato que llamó fuertemente la atención: el 80 por ciento de las personas en situación de calle no son originarias de Querétaro. La mayoría proviene del Estado de México, Ciudad de México, Hidalgo, Guanajuato y Guerrero.


Además, un 10 por ciento corresponde a personas de otros municipios queretanos y apenas un cinco por ciento son originarios de la capital. Otro porcentaje similar corresponde a personas migrantes en tránsito.
Aunque la cifra disminuyó, todavía existen zonas donde la problemática sigue siendo visible. El Centro Histórico, Cayetano Rubio, Josefa Vergara y especialmente el dren Cimatario continúan concentrando grupos importantes de personas viviendo en condiciones vulnerables.
Las autoridades también confirmaron que algunas personas han sido remitidas ante la Fiscalía General del Estado por presuntos vínculos con investigaciones o hechos delictivos, aunque recalcaron que el enfoque principal sigue siendo la atención social y la reinserción.
La reducción representa un avance para la ciudad, pero también deja una imagen difícil de ignorar: cientos de personas aún sobreviven entre calles, puentes y drenajes, cargando historias de abandono, adicciones, violencia y desplazamiento que pocas veces se cuentan.

