🚨📱 Cuando la violencia se vuelve broma: el peligro de normalizar el secuestro como “justicia”

En redes sociales circula un video que, bajo el disfraz del humor, deja al descubierto una realidad alarmante: la normalización de la violencia y la ilegalidad como si fueran actos aceptables o incluso graciosos. En la grabación, un usuario pide ayuda a un desconocido para subir una caja de botellas de agua a la cajuela de su vehículo; al abrirla, se observa a una persona amarrada, simulando ser víctima de un secuestro.

El creador del contenido justifica la escena asegurando que el “retenido” le debe dinero, y solicita al testigo que no diga nada. La respuesta es aún más inquietante: 50 pesos bastan para comprar el silencio, y el ciudadano acepta, minimizando un delito grave como si se tratara de un asunto menor.

Este tipo de “bromas” no son inocentes. Reflejan y refuerzan una cultura en la que la violencia se ha vuelto cotidiana, donde el secuestro se trivializa y se presenta como una forma de “cobrar justicia” ante una deuda. En un país como México, marcado por la violencia real y por miles de víctimas de delitos de alto impacto, jugar con estas escenas no solo es irresponsable, sino profundamente insensible.

El mensaje que se envía es peligroso: si alguien te debe, puedes amarrarlo; si presencias un delito, puedes ignorarlo; si hay dinero de por medio, el silencio es negociable. Se rompe así el principio básico del Estado de derecho y se refuerza la idea de que la ley puede sustituirse por acuerdos personales y venganzas disfrazadas de humor.

La pregunta es inevitable:
¿Es justo seguir creando contenido que normaliza delitos graves?
¿Qué ejemplo estamos dando a niñas, niños y jóvenes que consumen estas redes?
¿Estamos enseñando que la violencia es una herramienta válida para resolver conflictos?

Las redes sociales tienen un impacto directo en la forma en que se construyen valores y percepciones. Convertir un secuestro en entretenimiento no es creatividad, es banalizar el dolor ajeno y erosionar la conciencia colectiva. Hoy es una broma; mañana puede ser una justificación más para actuar fuera de la ley.

Desde Poder Ciudadano, hacemos un llamado a la responsabilidad social de quienes crean y consumen contenido. No todo lo viral es aceptable, y no todo lo que genera risas deja algo positivo. Si queremos un país distinto, debemos empezar por no normalizar la violencia, ni siquiera en broma.