Querétaro, Qro.— La reciente suspensión de espacios culturales independientes en la capital queretana motivó a diversos colectivos a reunirse en el barrio de San Francisquito, donde llevaron a cabo un conversatorio para visibilizar la problemática y compartir experiencias frente a las dificultades administrativas que enfrentan.

Fotografía: Arlette Tapia
El encuentro se realizó el pasado 1 de marzo en el marco de un bazar cultural organizado por la Confederación Indígena del Barrio de San Francisquito, cuyas comisiones de arte y cultura impulsan actividades comunitarias y promueven el trabajo artístico local.
Durante el conversatorio participaron integrantes de colectivos como Verbos y Vibras, espacio ubicado en la colonia Hércules que fue clausurado a inicios de este año, así como Elaborarte Manos Vivas, suspendido el pasado 16 de febrero en la calle Independencia.
La jornada inició con un posicionamiento de Verbos y Vibras en respaldo a Manos Vivas, donde se subrayó la importancia de estos espacios como puntos de encuentro para la expresión artística y la convivencia comunitaria.
“Espacios donde se comparte el arte local, donde se comparte la palabra y la visibilidad al trabajo artístico… muchos talleres eran de libre acceso para generar lugares donde se pudiera expresar el arte”, señalaron durante la lectura de su comunicado.
Los participantes coincidieron en que estos proyectos operan principalmente mediante autogestión, ofreciendo talleres, actividades culturales y espacios abiertos a la comunidad, lo que los convierte en una alternativa accesible para la difusión del arte.
En este contexto, José, integrante de Manos Vivas, destacó la necesidad de fortalecer la organización entre colectivos para hacer frente a este tipo de situaciones.
“Necesitamos generar redes para movernos, hablar y conocernos… como sociedad civil tenemos que organizarnos también”, expresó.
Uno de los temas centrales fue el impacto de los procesos administrativos en la operación de estos espacios. De acuerdo con los asistentes, los trámites y requisitos establecidos por las autoridades se han convertido en un obstáculo constante, dificultando su permanencia.
Integrantes de Manos Vivas señalaron que, tras la clausura, iniciaron el proceso de regularización mediante la entrega de documentación; sin embargo, denunciaron la falta de diálogo directo con las autoridades.
“Estamos metiendo papeleo, pero también tenemos que ver qué continúa después de esto… han sido afectados muchos”, indicaron.
Durante el encuentro también se compartieron otros casos de afectaciones en la zona, incluyendo cierres de pequeños comercios, lo que, según los participantes, refleja un problema más amplio que impacta tanto a proyectos culturales como a la economía local.
Por su parte, Dakae Puga, integrante de la comisión de arte y cultura de San Francisquito, enfatizó la importancia de la organización colectiva como herramienta para enfrentar estos retos.
“Si es una lucha colectiva, no se puede de otra manera”, señaló.
El conversatorio formó parte de las actividades del bazar cultural y tuvo como objetivo abrir el diálogo entre colectivos, visibilizar la situación de los espacios culturales independientes y promover la articulación comunitaria ante los desafíos actuales.

