El silbatazo final no solo marca el cierre del partido.
También marca el inicio del operativo.
En el Estadio Corregidora, la seguridad vuelve a ser protagonista. Esta temporada, la venta de alcohol terminará 15 minutos antes de que concluya el segundo tiempo, y las barras seguirán fuera.
La escena es clara: gradas llenas, familias presentes y vigilancia reforzada dentro y fuera del inmueble.

⚠️ UNA MEDIDA PARA EVITAR QUE LA FIESTA SE DESBORDE
El secretario de Gobierno del estado, Eric Gudiño, informó que esta disposición forma parte de un esquema integral de seguridad, diseñado para prevenir riesgos y mantener un ambiente familiar en los encuentros deportivos.
La medida no viene sola. Se aplicará un operativo coordinado entre Policía Estatal, Policía Municipal y seguridad privada, con presencia permanente durante los partidos.
👮♂️ SEGURIDAD DENTRO… Y FUERA DEL ESTADIO
Mientras la Policía Estatal mantendrá vigilancia al interior del Corregidora, la Policía Municipal estará desplegada en el exterior, en coordinación con Protección Civil, para atender cualquier eventualidad.
El objetivo, aseguran las autoridades, es que el futbol se viva como lo que debe ser: un espectáculo, no un riesgo.
❌ BARRAS, FUERA DEL JUEGO
El gobernador Mauricio Kuri fue contundente: durante los dos años restantes de su administración no se permitirá el ingreso de barras al estadio.
La decisión busca cerrar la puerta a la violencia y evitar que los errores del pasado vuelvan a repetirse.
Porque el futbol se grita…
pero la seguridad no se negocia.
¿Será este el modelo que garantice que ir al estadio vuelva a sentirse seguro para todos?
#EnBocaDeTodos

