La planta de Michelin en Querétaro cerró formalmente operaciones en diciembre de 2025, y actualmente únicamente permanece personal encargado del proceso de desmantelamiento de la infraestructura industrial.

Aunque el enorme complejo luce intacto desde el exterior, ya no hay producción de llantas para automóviles de pasajeros y camionetas, actividad que durante años caracterizó a esta fábrica en la entidad. De acuerdo con autoridades estatales, en este inicio de 2026 permanecen cinco trabajadores en el sitio, responsables de desmontar maquinaria y equipos.
El secretario de Desarrollo Sustentable, Marco del Prete, informó que la empresa confirmó que la planta se encuentra completamente detenida y que el proceso de liquidación laboral se realizó conforme a los acuerdos establecidos, sin contratiempos.
Hasta diciembre pasado, de los 480 trabajadores que integraban la plantilla laboral, el 80 por ciento ya había encontrado un nuevo empleo, mientras que el 20 por ciento restante decidió emprender un negocio propio o concluir su vida laboral.
La zona donde se ubica la planta continúa operando con normalidad, ya que en el mismo complejo se encuentran las oficinas corporativas de Michelin, las cuales mantienen sus actividades en Querétaro, tal como lo anunció la empresa desde junio de 2025, cuando inició el proceso de cierre.
Respecto al futuro del predio, el titular de SEDESU señaló que han sostenido diálogo con la compañía, pero será la propia empresa la que determine el destino del terreno.
“Siempre vamos a ser un vínculo para mayores inversiones, pero eso dependerá de lo que quiera hacer la empresa con su terreno (…) es responsabilidad de la empresa decir qué va a hacer con su terreno”, puntualizó.
Con el cierre de la planta, se marca el fin de una etapa industrial en Querétaro, mientras autoridades estatales mantienen comunicación con la empresa para conocer los próximos pasos en torno al inmueble y su posible reconversión.

