El panteón donde también descansan familiares de Caro Quintero fue blindado por fuerzas federales; hubo sobrevuelos y presencia de vehículos tácticos.
Zapopan, Jal.– En medio de un amplio despliegue de seguridad, este lunes fueron sepultados los restos de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, en el Panteón Recinto de la Paz, ubicado en la colonia San Juan de Ocotán, en el cruce de avenida Santa Margarita y avenida Base Aérea, en el municipio de Zapopan, Jalisco.

Desde días previos se registró una fuerte movilización policiaca en la zona metropolitana de Guadalajara. Elementos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Policía Estatal y corporaciones municipales resguardaron el cementerio ante la expectativa del arribo del cuerpo, incluso con el despliegue de vehículos tácticos tipo Rhino y patrullas blindadas.
Mandos policiales confirmaron que el sepelio se llevó a cabo en dicho recinto funerario, conocido en la región porque también alberga restos de familiares del narcotraficante Rafael Caro Quintero, así como de otras figuras vinculadas al crimen organizado.
La carroza fúnebre ingresó por tierra a Guadalajara desde temprana hora, escoltada por unidades oficiales. En el sitio también se registraron sobrevuelos de helicópteros como parte de las labores de vigilancia. Cientos de personas acudieron al lugar, muchas con el rostro cubierto.
Entre los arreglos florales colocados en el recinto destacaron coronas con mensajes y símbolos asociados al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización que Oseguera Cervantes consolidó en 2011 y que se convirtió en una de las estructuras criminales de mayor expansión internacional. Posteriormente, las cintas con dedicatorias fueron retiradas.
En el exterior del panteón, autoridades impidieron que vehículos permanecieran estacionados en la zona, incluso para descensos breves, con el objetivo de prevenir incidentes y disuadir posibles acciones de grupos rivales.
El cuerpo de Oseguera Cervantes fue entregado el sábado por la Fiscalía General de la República a los representantes legales de su familia en la Ciudad de México. Cabe recordar que fue capturado en un conjunto de cabañas en Tapalpa, al sur de Jalisco, y falleció mientras recibía atención médica durante su traslado hacia la capital del país.
Con su muerte y posterior sepelio, concluye un capítulo clave en la historia reciente del narcotráfico en México, mientras las autoridades mantienen vigilancia ante posibles reacomodos dentro de la organización criminal.

