Durante años, Brincos Dieras se ha convertido en uno de los comediantes más populares de México gracias a un estilo irreverente, espontáneo y cargado de improvisación que divide opiniones. Mientras miles de personas llenan sus presentaciones para disfrutar de su humor sin filtros, también hay quienes consideran que su espectáculo rebasa los límites de lo permitido. Ante ese escenario, el comediante regiomontano asegura que censurar su trabajo simplemente no es posible.
Roberto Carlos Oliva, mejor conocido como Brincos Dieras, afirmó que nunca trabaja con un guion y que cada función depende completamente de la interacción con el público. «No me lo pueden vetar porque no saben lo que voy a decir», expresó al explicar que todas sus rutinas nacen en el momento y cambian según la energía de quienes asisten a cada presentación.

El comediante señaló que incluso adapta su lenguaje dependiendo de la ciudad donde se presenta. Reconoce que existen lugares donde el público es más reservado y otros donde las personas disfrutan un humor mucho más relajado e incluso lo impulsan a llevar las bromas al límite. Sin embargo, asegura que desde el inicio de su carrera aprendió a evitar temas como la política y la religión, enfocándose principalmente en situaciones cotidianas, relaciones de pareja, matrimonios y experiencias con las que muchas personas pueden identificarse.
Respecto a las versiones que han circulado sobre supuestos vetos o restricciones a sus espectáculos, Brincos Dieras negó que exista una prohibición por el contenido de su comedia. Explicó que, al no existir un libreto fijo, resulta imposible anticipar el desarrollo de cada show, pues todo ocurre de manera espontánea frente al público.
Sobre las críticas que ha recibido, particularmente de algunos colectivos feministas, respondió que las personas que participan durante sus presentaciones lo hacen de manera voluntaria y conocen el tipo de espectáculo al que asisten. Según dijo, nunca obliga a nadie a subir al escenario y quienes aceptan hacerlo buscan formar parte del ambiente de diversión.
El humorista también recordó que la única ocasión en la que suspendió una presentación fue en Puebla, pero aclaró que no se debió a censura, sino a problemas técnicos con el audio y la acústica del recinto. En lugar de ofrecer un espectáculo de baja calidad, decidió reprogramarlo en un espacio adecuado, donde posteriormente logró una asistencia aún mayor.
Brincos Dieras visitó Querétaro para anunciar su regreso a la ciudad después de tres años de ausencia. Su próxima presentación será el 11 de julio en el Auditorio Josefa Ortiz de Domínguez, donde adelantó que, además de su tradicional improvisación, incluirá referencias al Mundial de Futbol y compartirá escenario con su telonero, Tito el Ranchero.

