La madre de Lluvia, menor que sufrió abuso sexual por parte de su padre, se manifiesta este día frente al Tribunal Superior de Justicia, para exigir que se haga efectiva la sentencia de 22 años y 9 meses de prisión dictada contra el agresor, quien —asegura— continúa en libertad.

De acuerdo con la familia, la condena fue emitida el 18 de diciembre de 2025 y comenzó a correr el 29 de diciembre del mismo año. Sin embargo, denuncian que hasta el momento la pena no ha sido ejecutada.
Lluvia tenía 11 años cuando sufrió el abuso. A los 13 años, en septiembre de 2025, decidió quitarse la vida. Su madre sostiene que la menor enfrentó un proceso marcado por la revictimización y presuntas omisiones por parte de autoridades ministeriales y judiciales, lo que —afirma— generó un profundo daño emocional.

“Estamos exigiendo que el agresor sea sometido a la condena que fue sentenciado. No está activa. Está libre”, señaló la madre durante la protesta, al tiempo que afirmó que a su hija “le falló el Estado”.
El caso ha generado indignación y vuelve a colocar en el centro del debate la actuación institucional en casos de violencia sexual contra menores, la atención a víctimas y la ejecución efectiva de sentencias judiciales.

