“No todos caben en los partidos”. Con esa frase, Connie Herrera resume una idea que ha defendido durante años: la política no puede quedar encerrada en las estructuras tradicionales ni limitarse a quienes coinciden por completo con una ideología, una dirigencia o una candidatura.
En entrevista para Con Peras y Manzanas de Nuestra Voz Querétaro, Herrera explicó que las agrupaciones políticas representan una vía para que las y los ciudadanos participen, propongan y tengan incidencia real en las decisiones públicas, sin tener que convertirse necesariamente en militantes de un partido.
Su apuesta no nació ayer. Desde 2009, Connie Herrera ha impulsado distintas experiencias de organización ciudadana en Querétaro. Primero fue Alianza Campesina; después surgieron Querétaro Independiente y Querétaro Seguro. Cada proyecto, afirma, tuvo un propósito común: abrir espacios para quienes quieren participar en la vida pública sin renunciar a su identidad, sus causas o su libertad de pensamiento.
Ahora, esa trayectoria toma una nueva forma con Nuevo Rumbo, asociación política estatal que encabeza y que busca convertirse en una plataforma para escuchar, organizar y defender las causas de la ciudadanía queretana.
Nuevo Rumbo obtuvo su registro como asociación política estatal ante el Instituto Electoral del Estado de Querétaro, después de acreditar los requisitos legales, entre ellos miles de afiliaciones válidas, asambleas municipales y estructura territorial. El registro tiene efectos desde el 1 de julio de este año y reconoce a la organización como una nueva vía de participación política local. Registro oficial del IEEQ
Para Connie Herrera, el objetivo no es crear una estructura más para repartir posiciones ni reproducir las viejas prácticas de los partidos. La intención es que las personas puedan sentarse a la mesa, plantear soluciones, impulsar causas y exigir que sus ideas se traduzcan en políticas públicas.
Durante la conversación, Herrera recordó la participación de Querétaro Independiente en la elección de 2021, cuando respaldó la candidatura común de Mauricio Kuri a la gubernatura. Señaló que esa fuerza política no se limitó a acompañar una campaña, sino que puso propuestas sobre la mesa que, con el tiempo, se reflejaron en acciones de gobierno.
Entre las aportaciones que destacó se encuentran el impulso a una Fiscalía Especializada en Feminicidios y los mecanismos de atención ciudadana, como los botones de auxilio. Para Herrera, ese es precisamente el sentido de una fuerza política ciudadana: no esperar a tener el control total de un gobierno para influir y mejorar la vida de las personas.
La exdiputada también sostuvo que los proyectos que encabezó perdieron su registro partidista por vacíos y omisiones de la legislación electoral local. Sin embargo, lejos de abandonar la vida pública, decidió regresar a la raíz de su propuesta: construir una organización que no dependa de las estructuras tradicionales y que mantenga abierto el diálogo con distintos sectores.
Nuevo Rumbo no es un partido político y no postulará candidaturas por sí solo. Pero sí podrá participar en el proceso electoral de 2027 a través de acuerdos de participación con partidos políticos, una figura distinta a las coaliciones y a las candidaturas comunes.
Esto significa que la organización podrá sentarse a dialogar, construir coincidencias y respaldar proyectos que compartan sus causas, sin perder su identidad ni convertirse en una extensión de algún partido.
La apuesta de Connie Herrera es clara: que la ciudadanía deje de ser espectadora y se convierta en protagonista. Que las decisiones públicas no se tomen únicamente en oficinas partidistas, sino también desde las colonias, los municipios, las causas sociales y las voces de quienes no se sienten representados por las opciones de siempre.
Nuevo Rumbo nace con una pregunta de fondo: si tantas personas quieren participar, pero no encuentran un espacio dentro de los partidos, ¿por qué no construir uno propio?

